BILBAO. Los arrantzales así como todos los pescadores de la flota de bajura del Cantábrico han decidido acudir a la campaña de pesca científica y experimental de anchoa para comprobar su stock en aguas del Golfo de Bizkaia pero no comercializarán el pescado que capturen. Los pescadores arremetieron contra la ministra española de Pesca, Elena Espinosa, por considerar que no les está defendiendo frente al Ejecutivo francés y su flota que ha estado faenando estos días pese a que está vedado por la UE. Estas fueron las principales conclusiones que se sacaron de la reunión que toda la flota de bajura del Cantábrico realizó ayer en Santander para analizar la situación creada con la irrupción pesquera de la flota francesa sin presencia de controlador científico alguno.
Pese a los reiterados intentos galos de vender como sea las anchoas capturadas en lo que se supone que es un estudio científico para analizar los stocks de anchoa, los pescadores del Cantábrico acordaron mantener su rechazo a que se comercialice la anchoa procedente de las campañas científicas del Golfo de Bizkaia, al tiempo que exigieron una reunión urgente con la ministra de Agricultura y Pesca, Elena Espinosa, a la que reclamaron un día más que denuncie ante la CE, los "incumplimientos" de los acuerdos por parte francesa.
A la reunión de la Interfederativa del Cantábrico, celebrada en la sede de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cantabria en Santander, asistieron representantes del sector pesquero de Euskadi, Cantabria, Asturias y Galicia.
El encuentro se celebró previamente a la reunión de técnicos de los ejecutivos francés y español con miembros de la CE, ayer por la tarde, para cerrar las condiciones concretas de la campañas técnicas con motivo del inicio la próxima semana, el día 23 ó el 25, de la campaña científica sobre la anchoa, en la que participarán seis barcos bajo pabellón español y tres, francés, y en plena polémica por la actuación de los pescadores galos, que el pasado 15 de abril, antes de lo acordado, salieron a faenar con ocho barcos pelágicos y están vendiendo las capturas sin recibir sanciones por ello.
Para el sector del Cantábrico, en esta campaña no tiene por qué participar la flota comercial, por lo que han defendido siempre que el acuerdo de la CE de diciembre de 2006 "es una cesión a la flota francesa que se nos quiso vender como un triunfo", afirmaron.