"Es uno de esos días en los que habría sido mejor no levantarse de la cama", lamentaba ayer el alcalde de la villa, Iñaki Azkuna. Había pedido disculpas a primera hora de la mañana al diputado general, José Luis Bilbao, y a los afectados en general. Reconocía así la responsabilidad del Ayuntamiento porque «es una obra nuestra, no ha sido un accidente» y «hemos organizado una buena». «Además, -agregaba- ha coincidido con problemas en La Avanzada y en Barazar. Ha sido una mañana extraordinaria». El concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas, también pedía perdón «por el daño causado» y anunciaba que, a petición propia, realizará una comparecencia urgente "para dar explicaciones» ante los grupos municipales. A continuación, explicaba lo ocurrido y los motivos que habían dado lugar al «estrangulamiento» del tráfico que se prolongó incluso por la tarde.
Ambos responsables municipales coincidían en que «el Ayuntamiento investigará las circunstancias y pedirá responsabilidades en las que haya podido incurrir la empresa adjudicataria (Pavisa)».
La oposición municipal no quiso quedar al margen de la complicada situación en las carreteras que conforman el Bilbao Metropolitano. Así lo hizo el portavoz del PP, Antonio Basagoiti, quien pidió que el Gobierno de Bilbao asuma "responsabilidades políticas por colocar una pasarela defectuosa por motivos electorales".
En su opinión, la obra de desmontaje responde a una "nefasta planificación" y a un "interés electoral", ya que colocaron la pasarela "sabiendo que estaba mal porque llegaban las elecciones y querían tener contentos a los vecinos de Basurto y Bentazarra».
Basagoiti aseguró que se sabía que la estructura estaba "mal" desde el momento que llegó a Bilbao en marzo, algo que ya habían denunciado los vecinos "con llamadas que alertaban sobre la posibilidad de que la pasarela se cayese» por lo que el Consistorio "ha reaccionado" desmontando la infraestructura.
Pero fue más directo señalando que «el responsable del desaguisado de esta mañana tiene nombre y apellidos, se llama PNV, Gobierno municipal y el alcalde, Iñaki Azkuna, y demuestra que al PNV le importa mucho más el resultado electoral que la calidad de vida de los vecinos».
Por su parte, las críticas del representante del grupo del PSE en el Consistorio, Txema Oleaga, iban en la misma dirección responsabilizando al Ejecutivo municipal y al primer edil «porque han querido inaugurar a todo correr y no les han importado los vecinos y esperamos que el alcalde dé la cara».