El presidente rumano, Traian Basescu, fue suspendido ayer de sus funciones por el Parlamento en Bucarest, tras un procedimiento iniciado por la oposición ultranacionalista y socialdemócrata que le acusa de haber violado la Constitución. Con 322 votos a favor, 108 en contra y 10 abstenciones, Basescu, de 55 años, fue suspendido de su cargo por un período inicial de un mes, aunque se espera que presente su dimisión en las próximas horas, lo que hará necesario la convocatoria de nuevas elecciones en tres meses. El jefe de los socialdemócratas, Mircea Geoana, dijo que la votación de ayer fue una "victoria de la democracia" y que Basescu representa "un proyecto político que ha fracasado. Es incapaz de llevar el país adelante". Geoana instó a Basescu y a sus seguidores a impedir movimientos callejeros.
El presidente, que no asistió a la sesión parlamentaria por considerarla un "abuso constitucional", hizo el miércoles un llamamiento "a la razón" y adelantó que en caso de ser suspendido dimitiría, lo que provocará nuevas elecciones. El primer ministro, el liberal Calin Popescu Tariceanu, manifestó que espera la dimisión de Basescu y que el paso dado es constitucional y legítimo. El Tribunal Constitucional dictaminó anteayer en una decisión consultiva que Basescu no violó la Constitución y que no cometió ningún abuso contra las instituciones del Estado, los derechos humanos, ni actos de alta traición. EFE