BILBAO. El secretario general del PSE, Patxi López, y el coordinador de la Ejecutiva del partido, Rodolfo Ares, consideran que el encuentro que mantuvieron el 6 de julio de 2006 con Arnaldo Otegi, Rufi Etxeberria y Olatz Dañobeitia no fue con Batasuna, sino con miembros de la izquierda abertzale. Así se expresaron ayer durante su comparecencia ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), donde acudieron a declarar tras haber sido denunciados por un presunto delito de desobediencia por haber mantenido dicha reunión. El abogado de una de las partes acusadoras, el Foro Ermua, Fernando García-Capelo, desveló al término de la sesión, en la que también estaban citados Otegi, Etxeberria y Dañobeitia, que los portavoces del PSE alegaron que "no se pudieron entrevistar con dirigentes de Batasuna, porque esta formación no existe, al estar ilegalizada".
Según el letrado, López y Ares añadieron que desconocían que los tres representantes abertzales "fueran dirigentes de Batasuna, amparándose en que, al ser una organización ilegal, no puede existir".
A este respecto, García-Capelo consideró que "no hay diferencia entre la izquierda abertzale y Batasuna", ya que "los representantes, fines, objetivos y discursos son los mismos, e incluso el nombre se utiliza de manera indistinta". Por ello, "no hay capacidad de diferenciar entre Arnaldo Otegi cuando actúa como representante de la izquierda abertzale y cuando lo hace como portavoz de Batasuna".
Ya por la tarde, y en el transcurso de una rueda de prensa en la sede de su partido en Bilbao para dar cuenta de su declaración, Patxi López y Rodolfo Ares consideraron su encuentro del pasado año "plenamente legal y absolutamente legítimo", ya que su objetivo era convencer a sus interlocutores de que "no se vuelva a matar más por ideas políticas". Por ello, se mostraron convencidos de que el tribunal "nos dará la razón y esta querella se quedará en absolutamente nada".
Tras calificar dicho encuentro de "excepcional" y señalar que no se volverán a producir más de dicha índole hasta que Batasuna "cuente con una formación legal que respete las reglas del juego democráticas y los derechos humanos", confirmaron que se reunieron con "personas que, en cuanto tales, no estaban ilegalizadas y, por lo tanto, tenían sus derechos cívicos y políticos plenamente vigentes".
Los miembros del PSE respondieron a las preguntas del juez instructor Roberto Saiz, de la fiscal-jefe y de los abogados del lehendakari y de los miembros de la izquierda abertzale; no así a las cuestiones que les trasladaron los letrados del Foro Ermua y Dignidad y Justicia, para evitar convertir la declaración en "un interrogatorio político".
Sesión interminable
La mañana de comparecencias en el Palacio de Justicia quedó irremediablemente marcada por los graves atascos que sufrió la A-8 durante toda la mañana. Así, la llegada de acusados y letrados se produjo de manera escalonada, y las declaraciones no se iniciaron hasta las 12.00, con dos horas de retraso, prolongándose durante dos horas y media.
Los primeros en acudir fueron Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria, acompañados de la abogada y también mahaikide Jone Goirizelaia. En el lugar se habían concentrado un centenar de simpatizantes con una pancarta con el lema "Prozesuaren eta hauteskunde demokratikoen alde" y que les recibieron con aplausos. Posteriormente llegó Olatz Dañobeitia, escoltada en un coche por la Policía, ya que se encuentra cumpliendo prisión por el caso "Jarrai, Haika, Segi".
En último lugar, Patxi López y Rodolfo Ares llegaron acompañados de familiares y dirigentes de su partido como José Antonio Pastor, Txema Oleaga e Isabel Celaá.