Por un día, el Parlamento se olvidó de los adustos trajes de chaqueta, abandonó gominas y lacas y se rindió a los encantos de un público que rejuveneció la Cámara varios lustros. Savia nueva que abarrotaba con alborozo los escaños para celebrar un pleno juvenil monográfico sobre droga. Los diputados adolescentes, menos dados a los circunloquios que sus mayores, fueron bastante más claros en sus conclusiones y sentenciaron que consumir drogas "es fácil". Aprendiendo rápido de los políticos de verdad, estos políticos de pega no se olvidaron de dar un pequeño tirón de orejas a quien corresponda y, a continuación, pidieron a los padres que sean consecuentes con los consejos que les transmiten y sean "un ejemplo de vida sana". No en vano les pidieron que les eduquen con "coherencia y límites".
En una peculiar sesión y atipica jornada, los jóvenes diputados reflexionaron sobre la evolución en los consumos de drogas en los últimos años y opinaron que, "ahora es más fácil consumirlas que antes", ya que su compra es "más accesible y mucho más económica que hace un tiempo". En cuanto a las sustancias, confirmaron lo obvio ya que clasificaron entre las más populares entre la gente joven son el alcohol, aunque para no perder votos no se atrevieron a proponer ninguna medida anti-botellón; el tabaco y el cannabis. Sobre los motivos por los cuales se consumen drogas, dejaron claro que la rebeldía y romper convencionalismos es, a veces, más fuerte, que cualquier razón lógica.
Otras veces, la razón es "la presión de los amigos y las amigas" o "el querer demostrar que ya no somos niños". Respecto a las alternativas de ocio existentes, consideraron que los centros escolares deberían organizar más excursiones para fomentar el ocio alternativo. "Los centros escolares nos tienen que enseñar cómo divertirnos", dijeron, ya que "creemos que la forma más fácil de evitar el abuso de drogas es realizando otras actividades que nos motiven".
No obstante, también entonaron un mea culpa al reconocer que tendrían que preocuparse más ellos mismos en crear su propio ocio y no esperar propuestas del mundo adulto. Y tampoco se olvidaron de mostrar su rechazo hacia el estereotipo de joven consumidor de drogas y opinaron que su imagen es distorsionada en los medios de comunicación, al sacar a los jóvenes en diferentes programas como un grupo de gente que se reúne para beber.
el tirón de orejas Por ello, pidieron a los adultos que tienen hijos "que actúen siendo consecuentes con los consejos que nos trasmiten, educándonos con la palabra y el ejemplo". "Creemos que una buena educación debe basarse en el ejemplo de una vida sana", dijeron.
Frente al consumo de drogas, aseguraron que los padres y las madres son su modelo a seguir y parafraseando a sus mayores, opinaron que deberían comportarse "de forma coherente a lo que esperan de nosotros y nosotras". También echaron en falta, a modo de reproche, que los padres sepan transmitir la información sobre drogas a sus hijos. |