LOS daños provocados por las inundaciones de 1983 obligaron a trasladar a Orozko la producción de la fábrica de Artiach que durante 62 años había funcionado en la Ribera de Deusto, en la que llegaron a trabajar hasta 800 mujeres en la década de los sesenta. Ahora recupera su actividad por un día para homenajear a estas empleadas cuyo papel en la configuración del Bilbao actual resultó clave y "no reconocido en la misma medida que el de los hombres", como considera la concejala del área de Mujer y cooperación al desarrollo, Carmen García. "Representaron una visión de trabajo y la forma de vida de un barrio además de abrir las puertas a todas las conquistas que han venido después", comparte Maite Ibáñez, coautora de un libro acerca de las galleteras de Deusto que será presentado el viernes en las mismas estancias impregnadas "del sabor de la fábrica antigua" que vieron nacer las reivindicaciones de igualdad.
"En huelgas generales tan conflictivas como las de 1917 y 1921 no dudaron en salir a la calle para pedir una jornada laboral de ocho horas (trabajaban once) y un aumento de sueldo porque cobraban una peseta por cada día", dice Ibáñez, quien junto con Marta Zabala ha recopilado la trayectoria de Artiach en Bilbao desde que comenzara a producir,"en la calle General Salazar el 5 de abril de 1907. De ahí se trasladaron a Urazurrutia, y finalmente en 1921 a la Ribera de Deusto".
Allí confluyó todo un contingente femenino integrado por galleteras, sirgueras, bacaladeras, o tejedoras de cáñamo que "luchó por hacerse un hueco en profesiones masculinizadas", en palabras de la concejala de Urbanismo, Julia Madrazo. "Siempre nos hemos caracterizado por ser más luchadoras. Si había que cargar peso lo hacíamos las primeras", opina Mercedes Martín, que entró en Artiach en 1976, en plena transición. "Había mucha gente joven emprendedora. Todavía no existía la libertad sindical", lo que no les impedía "organizar asambleas", sin descuidar la producción.
"Manipulábamos más la galleta, no como hoy que las máquinas controlan casi todo el proceso, y manteníamos una relación más estrecha entre nosotras, éramos amigas. Cantábamos, cantábamos mucho", rememora con nostalgia desde Orozko.
Las prisas y el estrés"hasta a la hora de coger el autobús" han sustituido al ambiente distendido. "Por desgracia prácticamente no nos vemos, se ha perdido esa convivencia entre nosotras que era lo mejor del trabajo", lamenta. Al menos ahora tanto el libro como la página web www.galleteras.net la permitirán rescatar del pasado "una época muy bonita".
ubicación
· Ribera de Deusto. Artiach se instaló en ese lugar en 1921 y permaneció allí durante 62 años.
· Orozko. Los daños que causaron al edificio las inundaciones de 1983 motivaron el traslado.
la cifra
800
· Trabajadoras. En los años 60 la fábrica de Artiach en Zorrotzaurre llegó a tener 800 mujeres trabajando en su plantilla.
· En cadena. La producción se distribuía en cadena, posiblitando un mayor contacto con el producto. |