 |
|
|
 |
El poeta Antonio Gamoneda ayer en Madrid. Foto: Efe |
|
|
|
Se quedó huérfano cuando apenas tenía un año. Aprendió a leer con el único libro que había en su casa, un poemario escrito por su padre, que trabajó cargando carbón en la caldera de un banco.
|
|
"La pobreza ha condicionado mi vida y mi obra", dice Antonio GamonedaEl estado pasional del pensamiento
|
El poeta Leonés recibió ayer el premio cervantes . Esta circunstancia, según destacó ayer Gamoneda, influyó también en la obra de Cervantes.
|
Madrid. El poeta español Antonio Gamoneda recibió ayer el Premio Cervantes, el máximo reconocimiento literario estatal, y estableció paralelismos entre su infancia en la pobreza y los apuros que pasó el escritor de Don Quijote de la Mancha. El honor se anunció en noviembre del año pasado y conlleva un premio de 120.000 dólares en efectivo.
En su discurso de aceptación, Gamoneda recordó su infancia en un vecindario pobre del norte de la ciudad minera de León, y que como niño huérfano el único libro que tenía en casa era uno de su padre, también escritor. Fue con ese libro con el que aprendió a leer.
"Quizá aquel libro no fuese una señal completa de infortunio: al tiempo que me recordaba mi orfandad, tenía la intensidad y la atracción de ser un libro de poesía escrito por mi padre", manifestó Gamoneda. Estableció paralelismos entre su persona y Cervantes, cuya vida de nómada también estuvo marcada por el infortunio.
Cervantes se lisió el brazo izquierdo en batalla. Pasó cinco años como prisionero en Argelia. Más tarde recorrió España como recolector de impuestos y sirviente civil de la Armada Española, todo el tiempo intentando escribir obras teatrales, poemas y novelas. Se dice que estuvo varias veces en prisión. Para el momento en que empezó a escribir Don Quijote era un fracasado de mediana edad.
"Desde la pobreza y a través de la prosa, Cervantes es uno de los creadores, el más importante en la lengua española, del pensamiento moderno y de su realización en el lenguaje", dijo el poeta premiado Gamoneda.
"Dentro de esa cultura de la pobreza yo no soy más que un caso mínimo y ocasional", agregó. "Mínimo dentro del inmenso dolor planetario; ocasional porque mi vida se ha hecho finalmente llevadera".
La ministra de Cultura, Carmen Calvo, alabó a Gamoneda por producir obras que ahora son parte del patrimonio literario de España y por enriquecer la lengua.
Herramienta "Gamoneda comparte con Cervantes una biografía llena de dificultades, marcada por el sufrimiento pero señalada también por esa esperanza y esa capacidad de sobreponerse a las circunstancias adversas y de sublimarlas por medio de la escritura", declaró Calvo. Gamoneda heredó su amor por la literatura de su padre, un escritor modernista reconocido en círculos literarios. Comenzó a publicar sus trabajos en España en 1960, con la colección de poemas Sublevación inmóvil.
Gamoneda aseguró que "la diferencia" entre los escritores que han padecido adversidades y los de clase acomodada "no es de grado cualitativo". "Esta diferencia la procurará el talento". Pero toda poesía, añadió, es "en su significación última, poesía social", y "ante los poderes injustos", los escritores de origen acomodado podrán tener "ideología solidaria". En los otros, "será una manifestación de su vida desafortunada: hablar desde el interior de la pobreza no es lo mismo que solidarizase con ella".
Tampoco habrá ironía en la poesía de quienes no han tenido una vida fácil. El lenguaje de quienes se han acercado al conocimiento "de forma intuitiva y solitaria" será "un lenguaje poético y semánticamente subversivo". "El sufrimiento de causa social es nuestro sufrimiento, y penetra, en modo imprevisible, nuestra conciencia lingüística", concluyó Gamoneda. Un largo y cálido aplauso refrendó las palabras del poeta.
Otros volúmenes de poesía que describen sus temas favoritos, como la dolorosa oscuridad, son "Descripción de la mentira", "León de la mirada" y "Blues Castellano", que se tradujeron a muchos idiomas.
Su mayor éxito lo obtuvo a finales de la década de 1980, cuando su libro Edad ganó el Premio Nacional de Poesía. En los 90 escribió Libro del frío y Libro de los venenos.
Gamoneda también ha sido reconocido como intérprete de otros autores. Ha traducido al español, entre otros, trabajos del poeta turco Nazim Hikmet y del francés Mallarme. >Agencias
LA vida del poeta leonés (nació en Oviedo en 1931, pero desde los tres años reside en León) no ha sido fácil. Se quedó huérfano de padre cuando apenas tenía un año, y ha conocido "la penuria y el trabajo alienante". "Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad y al acendramiento de la conciencia, son, permítaseme decirlo crudamente, de baja extracción", aseguraba el galardonado, quien sí cree que hay "un estado pasional del pensamiento nacido en la pobreza y servido por el infortunio", una "cultura de la pobreza", diferenciable de la que "prospera a partir de una situación privilegiada". "Dentro de esa cultura de la pobreza yo no soy más que un caso mínimo y ocasional. Mínimo, dentro del inmenso dolor planetario; ocasional, porque mi vida se ha hecho, finalmente, llevadera", añadió Gamoneda, que, de niño, aprendió a leer en el único libro que había en su casa, un poemario escrito por su padre (Otra más alta vida), y que a los catorce años trabajaba cargando carbón en la caldera de un banco. Y en esa "cultura de la pobreza, ¿quién soy yo al lado de un François Villon, de un César Vallejo o de Miguel de Cervantes?", se preguntó el escritor. |
|