bilbao. La madre de Aintzane, Yolanda López, no estuvo sola en el juicio. La acompañaron sus tres hijos y otras madres coraje que quisieron arroparla en estos momentos tan difíciles: las madres de Virginia Acebes (asesinada y violada en 1999 a la edad de 19 años) y la de Néstor Gándara (asesinado en 1996), entre otras.
El testimonio de Yolanda fue el segundo, a continuación del acusado. Casi desde el principio empezó a llorar, contagiando su emoción a la sala. "Estábamos en casa en pijama y es muy raro que saliera de aquella manera. Me dijo 'ama tranquila, volveré enseguida'. Había recibido varios mensajes, me dijo que había quedado con su jefa. A la una y media de la madrugada me levanté sobresaltada, su coche no estaba y yo sentí que algo se me estaba escapando". Fue la primera en sospechar de Mikel, pese a que sólo coincidió con él una vez. >g.f. |