Bilbao. "Bienvenida sea, pero no va a resolver grandes problemas porque va a significar un discreto avance. No es como para echar las campanas al vuelo", opinó el gerente de la Federación Vasca de Asociaciones en Favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (FEVAS), Pedro Fernández. Se sumó a las críticas sobre la información que se ha ofrecido a la ciudadanía que tachó de "horrible". Aseguró que la ley se plasmará en "un input de dinero desde Madrid que tendrá un efecto rebote en el gasto social de las Diputaciones". Pero, sin embargo "este año irá sólo a los grandes dependientes que son muy poquitos en discapacidad intelectual". Según Fernández, "aquí partimos de unos niveles muy importantes de cobertura, de servicios, de apoyo a las personas con este tipo de afecciones". Recordó que esta normativa no incluía en un principio a las personas con discapacidad intelectual, sino que "era una ley para la tercera edad". "Por eso presionamos y entramos en el sistema de dependencia", apuntó.
Aseguró que "la gente cree que le van a dar una paga nueva, pero no va a ser eso". Además, "las cifras de las que hablan en Madrid son bastante bajitas para lo que trabajamos aquí", señaló el gerente de Fevas. Tampoco se traducirá en "la irrupción repentina de un enorme grupo de servicios como más centros de día o residencias". Esta asociación agrupa a cerca de 5.000 familias en Bizkaia en los colectivos de Gorabide, Uribe-Kosta y Apnabi, especializada en autismo. >r. m. |