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Valverde festeja el triunfo en la pasada Flecha Valona. Foto: Archivo |
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'Samu' tensa el arco para hacer diana en la Flecha Valona
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Quince vascos parten hoy en la clásica que se extingue en Huy y en la que Valverde defiende título.
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A. LAISEKA
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Bilbao. Es la clásica de primavera más vasca. Eso, la Flecha Vasca. La única en la que uno de los corredores de Euskal Herria ha logrado imponerse. Fue en 2003, hace ahora cuatro temporadas, cuando Igor Astarloa y Aitor Osa se plantaron en solitario en los últimos metros del temible Muro de Huy. Ganó el ermuarra, entonces defendiendo los colores del Saeco italiano, en pleno auge del ciclismo vasco en las pruebas de un día. David Etxebarria y Mayo en la Lieja-Bastogne-Lieja, el propio Astarloa, Unai Etxebarria... abrieron el camino en un tipo de carreras hasta entonces vetadas para los nuestros. Hoy, serán quince los ciclistas vascos que tomen la salida a las 10.30 en Charleroi para afrontar los 202 kilómetros de recorrido que programa la carrera con tres subidas al Muro de Huy (la última será meta), una cota de 1,3 kilómetros al 9,3% de desnivel. Pero sus opciones son limitadas, quizás más que nunca. La Amstel Gold Race que se disputó el pasado domingo es el antecedente más próximo: ningún ciclista vasco entre los 20 primeros.
Sí opta al triunfo Samuel Sánchez, El ciclista de Euskaltel-Euskadi, pasó con nota su examen en la clásica de la cerveza después de haber superado la semana pasada un pequeño catarro que, sin embargo, le tuvo en cama dos días. El asturiano de Güeñes fue 15º el domingo en el Cauberg, y hoy es un serio aspirante a lograr una victoria que ya rozó el pasado año, cuando sólo Alejandro Valverde se interpuso en su camino hacia el triunfo.
El murciano es uno de los grandes favoritos para coronar Huy. Junto a él una amplia nómina que encabezan los Gerolsteiner Schumacher y Rebellin (fortísimos el domingo en la Amstel), un Danilo Di Luca muy recuperado, los inevitables Bettini, Boogerd o Schleck o el italiano de Saunier Duval Riccardo Riccò, a quien el explosivo final le viene como anillo al dedo. |
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