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El ganador del último Giro de Italia podría no ser de la partida en la próxima edición que comienza el 12 de mayo. Foto: Archivo |
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El ADN cerca a Ivan Basso
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El Discovery Channel suspende al italiano y hoy no saldrá en la Flecha Valona. El ciclista comparecerá el 2 de mayo ante la agencia antidopaje del Comité Olímpico Italiano en Roma.
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ALAIN LAISEKA
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Bilbao. Los documentales de naturaleza que emite Canal Discovery se caracterizan, entre otras cosas, por mostrar la crudeza de la vida animal. A través de la pantalla de televisión uno se acerca a un mundo lejano, casi irreal, siempre sorprendente; por su crueldad, por su simpleza, raya lo inhumano; todo se resume a cazadores y cazados. ¡Que giren las cámaras! Sólo 180º. A otro mundo animal: al ciclismo. Qué cáustico; la supervivencia después de cruzar la línea de meta. Fuera de su espacio natural, en la calle, en los despachos, en su propio hogar… Los cazadores: buff, muchos. La escopeta: el ADN. El arma que tumbó a Ullrich y que tiene ahora en el punto de mira a Ivan Basso. Efecto dominó. El italiano apenas ha durado seis meses en su nuevo equipo, el Discovery Channel, tras dejar atrás cuatro temporadas en el CSC; desde el 8 de noviembre pasado hasta ayer, cuando el conjunto que dirige Johan Bruyneel decidía suspender al ciclista italiano por su supuesta implicación en una Operación Puerto que aún respira, pese a estar judicialmente sentenciada.
La decisión del conjunto estadounidense, en todo caso, es cautelar, y viene motivada por la reapertura del caso de dopaje contra el corredor italiano, que el próximo día 2 de mayo tendrá que presentarse en la sede de la agencia antidopaje del Comité Olímpico Italiano (CONI) en Roma por presunta violación del artículo relativo al uso o intención de utilización de una sustancia prohibida o de un método prohibido, existente en la normativa antidopaje de la AMA. "Continuamos respaldando a Ivan e intentamos cooperar con todas las partes involucradas hasta que haya una conclusión", dijo el director del equipo, Johan Bruyneel, en un escueto comunicado divulgado ayer en París.
El caso del ciclista italiano sigue los pasos del que tumbó a su rival Jan Ullrich, perseguido por la justicia alemana acusado de estafa deportiva. El delito penal que supone el dopaje en Italia sería el pretexto para que, según publica la revista Interviu, agentes de la fiscalía de Bérgamo encargados de la lucha contra el dopaje tengan planeado viajar hasta Madrid para solicitar al juez Antonio Serrano, quien archivó las investigaciones penales del caso en el Estado, que permita, como ya hizo en el caso de Ullrich, la salida de muestras de ADN pertenecientes a las bolsas de sangre encontradas incautadas a Eufemiano Fuentes y que fueron identificadas como Birillo (apodo vinculado a Ivan Basso).
el giro, en el alero De momento, el ciclista italiano no partió ayer rumbo a Bélgica, donde hoy tenía previsto participar en la Flecha Valona y es más que dudosa su participación en la próxima edición del Giro de Italia que arranca el 12 de mayo en Caprera. "Es una situación complicada. Puestas las cosas así, su participación en el Giro de Italia resulta difícil", dijo ayer Zomegnan, responsable de la Corsa Rosa.
Vuelta a lo mismo
Cuatro días, eso, 96 horas escasas, ha tardado el ciclismo en volver a enfangarse. Desde que el director del Tour de Francia, Christian Prudhomme, afirmara el pasado viernes que pedirá a los equipos que descarten a los ciclistas citados en la Operación Puerto para la próxima edición de su carrera, pese a que la investigación fue archivada por la justicia española, los acontecimientos se han precipitado. A las palabras del francés respondió Pat McQuaid dos días más tarde: "Nadie puede impedir a los corredores envueltos en la Operación Puerto que compitan". Luego, salió a la luz pública la carta que el presidente de la UCI había remitido al secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, para exigirle, en cierta manera, que las autoridades españolas profundizasen en la investigación. La doble cara de la UCI. A las exigencias de McQuaid respondió Lissavetzky recordándole el respeto a la "independencia del poder judicial", mientras ayer incidía en que la Operación Puerto está "en la fase judicial". Vamos, que esto no ha acabado aún. |
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