Después de la enorme polvareda que ha provocado la decisión de ANV de presentarse a las elecciones municipales y forales, por la sospecha de que se tratara de un subterfugio de Batasuna para acudir a los comicios, la Fiscalía ha decidido que, finalmente, no pedirá su ilegalización. Al parecer, la razón para ello es que ya no existe tiempo material para conseguir la declaración de ilegalización antes del 27 de mayo, día en el que tendrán lugar la cita electoral. Por su parte, la Abogacía del Estado sigue deshojando la margarita entre impugnar las candidaturas sospechosas de ANV o, en caso de que su número sea lo suficientemente elevado, instar la ilegalización del propio partido. Sin embargo, diversas fuentes apuntaban ayer que lo más probable es que la Abogacía también descarte esta vía.
En cualquier caso, tanto la Fiscalía como la Abogacía del Estado están estudiando cerca de 800 listas electorales presentadas en la CAV y Nafarroa, que según su criterio son susceptibles de impugnación. De dichas listas, 225 corresponden a las agrupaciones de electores que utilizan las siglas Abertzale Sozialistak; 252 a candidaturas de ANV; y otras 300 pertenecen a agrupaciones diversas bajo siglas dispares.
Todo lo contrario de lo que ha ocurrido con la nueva formación ASB, que ni siquiera pudo llegar a inscribirse en el registro de partidos y cuyo destino se resolverá a partir del día 16 de mayo, fecha para la que ha quedado fijada la vista pública en la que la Sala del 61 del Tribunal Supremo decidirá sobre su ilegalización o no.
Mientras culmina un proceso que se prevé largo, los promotores de ASB ya han desechado totalmente la posibilidad de concurrir a las elecciones. "No existe ninguna posibilidad jurídica para ello", aseguraron a este periódico fuentes de los representantes legales del partido no nato . Esto se debe, principalmente, a que el pasado lunes, día 23, concluyó el plazo de presentación de candidaturas a los comicios. "Es como si ahora el Tribunal de Derechos Humanos resolviera que la ilegalización de Batasuna fue ilegal. Eso no supone la reapertura de un proceso electoral, en todo caso la petición de una compensación por daños y perjuicios", añadía la misma fuente.
Segunda vía judicial De forma paralela a la vista pública que se celebrará en plena campaña electoral, los abogados de ASB abrirán una segunda vía contencioso-administrativa contra la decisión del Ministerio de Interior de impedir el registro de la marca. En ambos casos, la intención es llegar hasta el Tribunal Constitucional, si las resoluciones judiciales resultan contrarias a sus intereses.
El objetivo final de los letrados de la formación abertzale es "poner de manifiesto los defectos formales y la inconstitucionalidad de la Ley de Partidos, que deja inmiscuirse al Ministerio de Interior en aspectos sustantivos que debería tener vedados. Se ha intentado vender la ilegalidad de ASB antes de tiempo, pero tienen que dar por lo menos la oportunidad de que presentemos pruebas en el sentido contrario".
A pesar de la anulación de facto de las posibilidades electorales de ASB, el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegi, siguió desviando ayer la atención sobre esta cuestión y volvió a apuntar a la nueva marca como la verdadera "apuesta" de la izquierda abertzale. Además, acusó a PNV y PSOE de hacer "todo lo humano y divino posible" para que "no concurra a estas elecciones", abrazando un victimismo ya apuntado por diversos portavoces políticos. "Esto demuestra que el Gobierno español no quiere que existan elecciones democráticas", añadió.