La dirección de ETA se jactó ante sus militantes de que "gracias a la presión", el PSOE y el PNV se habían visto obligados a entrar en una "negociación política" en la que, según la organización armada, "no querían meterse". ETA asegura, incluso, que hubo un "acuerdo inicial" de estos dos partidos con Batasuna, acuerdo que resultó insatisfactorio, según documentos de la propia ETA. DEIA ya adelantó este extremo el pasado 5 de diciembre. En noviembre del pasado año, cuando PSE, PNV y Batasuna se encontraban todavía manteniendo negociaciones tripartitas en Loiola, la dirección de ETA envió a sus miembros informes sobre la situación del proceso y las conversaciones que se estaban manteniendo.
La dirección de ETA da cuenta a sus activistas de que los tres partidos citados se encontraban desde septiembre "inmersos totalmente en una negociación política tripartita". "En esa negociación, la izquierda abertzale ha estado elaborando con el PSOE y el PNV un nuevo marco jurídico político para Euskal Herria", explicó.
La organización terrorista se jacta de haber conseguido llevar al PSE y al PNV a su terreno: "Gracias a la presión han estado obligados a entrar en un terreno en el que no querían meterse". Así, considera que en esa negociación "se ha dado un paso adelante" porque "las piezas fundamentales para un marco democrático están sobre la mesa. Los mínimos políticos de la izquierda abertzale han quedado establecidos ante los otros dos agentes".
También habla de la existencia de un "acuerdo inicial", pero sostiene que el mismo no era satisfactorio: "El acuerdo inicial conseguido no responde a los mínimos que son necesarios para edificar un marco democrático", indica en dichos documentos.
Desde septiembre, el PSE, el PNV y Batasuna mantuvieron una serie de conversaciones en Loiola que fracasaron cuando la organización ETA mostró su desacuerdo con lo hablado en la mesa y elevó el listón de sus pretensiones hasta hacerlo imposible.