LA presidenta de la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA), Carmen Gómez Candela, aseguró ayer que es "falsa" la creencia generalizada de que el agua tiene efectos adelgazantes ya que "ni aporta calorías ni deja de aportarlas, únicamente hidrata".
Gómez Candela, quien también es jefa de servicio en el Hospital de La Paz (Madrid), compareció en conferencia de prensa junto al experto en nutrición clínica Jordi Salas, en un intermedio del V Congreso de la SENBA, que reúne desde el miércoles en Bilbao a más de trescientos especialistas en nutrición.
En la jornada de ayer se trató de la hidratación y la importancia del agua para mantenerse sano, un problema que, según explicó Gómez Candela, afecta especialmente a los ancianos ya que con la edad se pierde la percepción de la sed.
Esta circunstancia, unida a que en muchas ocasiones estas personas viven solas o padecen algún tipo de demencia, les hace más vulnerables al fallo renal y a la muerte.
La especialista recordó que la mujeres necesitan ingerir 2,2 litros de agua al día y los hombres 3 litros, y destacó que el 20% de esta cantidad se consigue con una alimentación rica en frutas y verduras, y el resto, a través de líquidos.
Subrayó que se debe beber agua durante todo el día, no sólo en las comidas, y apuntó que, pese a la creencia generalizada de que el agua tiene efectos adelgazantes, "ni aporta calorías ni deja de aportarlas, únicamente hidrata".
Resaltó que no hay que esperar a tener sed para beber porque "cuando se tiene sed ya es tarde, sobre todo para los niños y niñas , ancianos y enfermos", y dijo que la ingesta de agua es un problema de salud pública, sobre todo en verano.
Esta médico aclaró también que el agua minero-medicinal es la más "interesante" desde el punto de vista nutricional y alertó de que en muchas ocasiones el agua que se vende embotellada es simplemente agua potable, como la del grifo.
Jordi Salas se refirió al "tránsito nutricional" que están experimentando algunos países por su paso de una situación de pobreza a una economía de mercado, ya que la población emigra a la ciudad, deja de realizar trabajo físico en el campo y cambia de una alimentación de productos sanos a productos procesados.
El resultado, según dijo, es un "crecimiento espectacular" de la obesidad, con sus problemas cardiovasculares y de diabetes, en países de Latinoamérica y del este de Europa. |