derruía la antigua sede del BBVA en sarriko . El ruido alarmó a los vecinos y la Policía Municipal cortó el tráfico de la calle Benidorm.
R. MARTÍN
Bilbao. Los vecinos del bilbaino barrio de Sarriko se llevaron ayer un buen susto a causa del estruendo que provocó la caída de la grúa que demolía la antigua central informática del BBVA ubicada frente a la estación de metro. En un principio se temía por la vida del trabajador que la manejaba, sin embargo, consiguió salir por sí mismo. Sobre las seis de la tarde, hora en la que muchos escolares regresan de los colegios, el vehículo volcó sobre un costado al ceder el suelo de escombros quedando apoyado sobre la fachada que aún queda en pie. Bomberos y Policía Municipal cortaron tráfico de la calle Benidorm y el paso de personas.