El navarro Iñaki Otxoa de Olza venía avisando. Su buen estado físico y mental, junto con una pequeña ventana de buen tiempo, le ha permitido ser el primer vasco en hollar una cumbre del Himalaya esta temporada. El Dhaulagiri, de 8.172 metros, se ha rendido por fin a sus pies. Lo hizo después de un ascenso de 24 horas desde el campo base situado, a 4.650 metros.Con esta ascensión, el iruindarra cumple tan solo la mitad de la temporada que tiene programada, pues se ha marcado un elevado reto para este año. Nada más regresar al campo base, Otxoa de Olza ratificó su intención de recoger todas sus cosas para encaminarse al Annapurna, de 8.091 metros, para cuyo ataque a la cumbre aprovechará la aclimatación que ha realizado en el Dhaulagiri.
Apenas 18 días le ha costado al de Iruñea dar por finiquitada la primera parte de su campaña. 18 días de trabajo mano a mano junto a Jorge Egocheaga. Tras equipar con cuerdas fijas los campos de altura, la pareja solo esperaba la llegada de buen tiempo para atacar la cumbre. Al no llegar más que nubes y nieve, decidieron aprovechar un pequeño claro para realizar la ascensión "de un tirón" desde el Campo Base hasta la cumbre. 24 horas de actividad con un frío intenso, que les sirvió para jalearse y acelerar el paso hasta la cima. El primero en llegar fue Otxoa de Olza. Media hora después se sumó a la foto el asturiano, para a continuación realizar el peligroso descenso hasta el campo base.
Con el Dhaulagiri son ya doce las montañas de más de 8.000 metros que ha conseguido Otxoa de Olza. Tan sólo le quedan el Annapurna y el temible Kanchenjunga.
Poco a poco
El resto de expedicionarios vascos van acortando también sus pasos hacia las cumbres, aunque de nuevo el mal tiempo está perjudicando las actividades que desarrollan los navarros Óscar Fernández e Ignacio Barrio, en el Dhaulagiri, de 8.172 metros, donde también se encuentra Ricardo Valencia. Mientras, Patxi Goñi y Julen Reketa se disputan el Kangchenjunga y los guipuzcoanos Edurne Pasaban y Asier Izagirre trabajan en el peligroso Annapurna, de 8.091 metros.