Bruselas. EL presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dio ayer marcha atrás y retiró las invitaciones a varios líderes comunitarios para una minicumbre, una decisión que su portavoz justificó por la necesidad de evitar "especulaciones sobre divisiones" en la UE.
El portavoz de la CE, Johannes Laitenberger, consideró que no fue un error convocar una reunión con sólo algunos líderes para tratar sobre el futuro de la UE, pese a que Barroso cambio de idea y retiró las invitaciones horas después de anunciarlas. Finalmente, Barroso se reunirá el 12 y 13 de mayo en Sintra con los líderes de los países que ejercen la actual presidencia de la UE (Alemania) y las dos próximas (Portugal y Eslovenia), así como con el presidente del Parlamento Europeo. Explicó que el repentino cambio en el formato se decidió tras enviar las invitaciones a algunos jefes de Estado y Gobierno y rechazó un presunto trato de favor de Durao a los países más grandes. Laitenberger justificó los hechos alegando que aún no se había decido nada sobre una lista "definitivamente definitiva" y negó que Barroso haya hecho una "tontería". |