 |
|
|
 |
El alcalde de Gernika y el lehendakari acompañan a Luis Iriondo, el superviviente que encendió el pebetero. Fotos: azua y alkorta |
|
|
|
Un acto de recuerdo y de reivindicación por la paz
|
|
Una llama para iluminar el futuro
|
|
Los actos conmemorativos del 70 aniversario del bombardeo de Gernika han estado centrados este año en el mensaje de conciliación que se ha querido transmitir al mundo. Una llama encendida frente al Árbol Sagrado ilumina desde ayer esa sincera esperanza de paz.
|
 |
|
Por Iñigo Alberdi
|
 |
LAS diversas autoridades presentes ayer en Gernika dieron un aire internacional a la conmemoración de recuerdo al bombardeo de la villa. La presencia en pleno de todos los representantes del Gobierno vasco, encabezados por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, junto al alcalde de Gernika-Lumo, Miguel Ángel Aranaz, compuso un sobresaliente grupo de anfitriones para las distintas personalidades venidas de otros países. Asistieron el premio Nobel de la Paz de 1980, Adolfo Pérez Esquivel, los alcaldes de Hiroshima, Tadatoshi Akiba; de Oswiecim, Janus Marszalek; o el presidente del Comité Internacional de Auschwitz, Julius Goldstein, además de representantes de ciudades mártires. Hubo que lamentar la ausencia de representantes de Nagasaki, tras el asesinato hace dos semanas del alcalde Itcho Ito. En el recibimiento a las autoridades se produjeron escenas de emoción, protagonizadas por Francisco Lafuente, gudari santurtziarra que vivió el ataque aéreo de la villa "desde la primera hasta la última bomba". Txisko se abrazó efusivamente con el lehendakari al recordar aquel día.
La comitiva inauguró la exposición Gernika 07-70, en la que a través de vídeos se explica el concepto de la paz de manera interactiva. Destacó la puesta en escena del fotomosaico Gernika, una reproducción del cuadro Guernica de Pablo Picasso elaborado con 4.000 fotografías de ciudadanos de Euskadi. Frente a él se fotografiaron las autoridades, entre las que también se encontraban los diputados generales de Gipuzkoa y Bizkaia, varios parlamentarios vascos y los lehendakaris Carlos Garaikoetxea y José Antonio Ardanza.
acto en la casa de juntas
Un emotivo gesto en favor de la paz
A mediodía los actos se trasladaron a la Casa de Juntas, donde se realizó un emotivo minuto de silencio en recuerdo a las víctimas, y que sirvió además para homenajear al alcalde de Nagasaki, Itcho Ito, que el día anterior a su muerte había confirmado su presencia en el acto de la villa foral.
El primer edil gernikarra dio la bienvenida a los allí presentes y reiteró su homenaje a las víctimas y su "grito en favor de la paz". Así lo hicieron en diferentes idiomas los representantes de las distintas ciudades mártires y el Nobel Pérez Esquivel. El argentino valoró los actos de "recuerdo del pasado, que sirven para iluminar el presente y construir el futuro". Posteriormente se procedió al encendido del pebetero por la paz, cuya llama prendió Luis Iriondo, superviviente del bombardeo. El lehendakari Ibarretxe fue el encargado de leer el manifiesto Gernika por la Paz, varios de cuyos fragmentos fueron también leídos por representantes de delegaciones internacionales. A la misma hora, en varios lugares del mundo también era hecha pública esta declaración. El acto concluyó con la firma del documento frente al joven Árbol Santo, testigo fiel de este importante gesto, como ya lo fueran sus antecesores en otros muchos avatares. A la una y me-dia, al terminar el acto, guerniqueses y visitantes fundieron su voluntad por la paz. |
|