Santiago de Compostela. Una joven gallega, todavía menor, lleva tres años en coma vegetativo y su familia sólo recibe una ayuda de 48 euros al mes. Los padres de Ana tuvieron que dejar de trabajar para cuidar las 24 horas del día de su hija, postrada en una cama a raíz de un atropello, según reconocieron a Europa Press Televisión.
"Es como si empezaras una vida totalmente diferente; como si empezaras a vivir, con un dolor muy grande y con un problema muy grande", explicó Ana Santamaría, la madre de la joven imposibilitada. Ella y el resto de la familia experimentaron como su vida cambiaba desde que un fatídico 14 de diciembre de 2003 un coche atropellase a su hija Ana y a varias de sus amigas en la localidad coruñesa de Xuño.
Como consecuencia del atropello, Ana quedó en "un estado vegetativo permanente irreversible", indicó su madre. Después de pasar seis meses postrada en el hospital, le dieron el alta y pasó al domicilio familiar, donde sus padres la cuidan las 24 horas del día, un cuidado al que se tienen que enfrentar con la única ayuda estatal de 48 euros al mes.
"Mi hija tiene la minusvalía máxima, porque es totalmente dependiente, y sin embargo te dan 48 euros para sus gastos médicos", aseguró Ana Santamaría, quien se quedó "muy sorprendida" al saber que hasta que su hija no sea mayor de edad "no tiene derecho a ser pensionista". Una situación que se producirá el 18 de julio, día en que Ana cumplirá los 18 años. Entonces la familia de la joven pasará "de los 48 euros a la pensión mínima, algo más de 400 euros". Precisamente, algo más de 400 euros es lo que cobra la fisioterapeuta que tiene que atender a Ana todas las mañanas.
Ahora, los progenitores afrontan su vida diaria con la indemnización que le correspondió a Ana después del atropello. De ese dinero viven "para todo, para comer y para cuidar de Ana". >E. Press |