Bangkok. Delegaciones de unos 150 países apuraban ayer las horas para limar las diferencias políticas y económicas que interfieren en la elaboración del plan de acción que los científicos ultiman en Bangkok, con el objetivo de combatir el cambio climático.
Las sesiones a puerta cerrada que desde el pasado lunes celebra el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), y las muchas negociaciones que los delegados llevan a cabo en paralelo a la reunión, culminaron a altas horas de la noche con un acuerdo, aunque el informe final será dado a conocer mañana hoy.
"La atmósfera en la reunión está siendo constructiva, confiamos concluir el informe esta misma noche", decía a la prensa Hans Verolme, director del Programa del Cambio Climático del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Este informe es el tercero y último de los realizados este año por el IPCC, grupo que, desde su creación en 1988 al amparo de las Naciones Unidas, efectúa cada seis años los estudios sobre el proceso de calentamiento del Planeta, y que plasma en documentos sus recomendaciones a la comunidad internacional.
Los otros dos informes, publicados en febrero y abril de 2007, se centraron en la situación del clima desde el prisma científico y en los efectos que los expertos han comprobado o pronostican que causará el calentamiento del planeta.
El tercer informe pretende fijar un nivel de estabilización de la concentración de partículas de dióxido de carbono en la atmósfera, con el objetivo de que la temperatura global en el 2100 sea sólo dos grados centígrados más alta que cuando comenzó la Revolución Industrial.
También este último informe, que junto a los dos anteriores será sintetizado en la conferencia que el IPCC celebrará en Valencia (España) del 12 al 16 de noviembre próximo, describe las acciones que a corto y medio plazo se pueden poner en marcha con la actual tecnología para lograr ese objetivo, y además subraya el coste económico y los beneficios de esos esfuerzos destinados a mitigar la emisión de gases contaminantes.
"Los países se están poniendo nerviosos, y eso es bueno", señaló Stephan Singer, jefe de la Unidad Política para el Cambio Climático del Fondo Mundial para la Naturaleza.
Según los expertos, la estabilización de las emisiones de gas que producen el llamado efecto invernadero costará cada año del 0,1 al 0,3% del producto interior bruto mundial, dependiendo de donde se fije el nivel máximo de concentración de partículas de dióxido de carbono. |