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El panel colocado por Inguralde junto a la bolera de la calle Landeta de Barakaldo ha sido tapado por un graffitti. |
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Señales de gamberrismo
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Los vándalos que actúan en Barakaldo se ceban con el mobiliario urbano, pero especialmente con los paneles informativos y los indicadores de tráfico que alteran con pintadas y pegatinas.
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Aitor Alonso
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s EÑALES. Unas informan al ciudadano de la ruta que deben seguir con su automóvil. Otras advierten de las normas que hay que cumplir. Pero hay algunas, que ni lo uno ni lo otro. Son las que han sufrido el ataque de los vándalos. Tras pasar por sus manos han dejado de cumplir en muchos casos su función para convertirse en propaganda de sus gamberradas. Barakaldo no es ajeno a este fenómeno y son muchos los indicadores y paneles que lucen pintadas o pegatinas con mensajes protesta.
Una bandera republicana y una proclama a favor de la independencia de Euskadi adornan desde hace tiempo la señal que indica a los vecinos el camino que deben tomar para acceder al barrio de Lutxana. En otros casos, la proclama es una queja vecinal o una reivindicación laboral.
La cuestión es hacerse ver y las señales se han convertido en un lugar privilegiado para los partidos políticos con menos recursos para aparecer en los grandes medios. No es para menos, teniendo en cuenta que cientos o incluso miles de personas dirigen cada día su mirada hacia ellas. El mensaje cala en un volumen más amplio de población y encima su altura hace que la retirada sea más complicada para los servicios de limpieza, por lo que el mensaje perdura más tiempo.
Las que están ubicadas en lugares estratégicos, como por ejemplo la salida de una boca de metro, pueden ser como la página de los clasificados de un periódico. Esto sucede en Cruces, donde un panel informativo sobre las rutas peatonales que pueden hacerse por Barakaldo ha quedado eclipsado por las ofertas para trabajar como peluquera, los anuncios de venta de pisos o de futuros conciertos.
Aunque, para gamberradas, las que preparan algunos baracaldeses que han convertido la calle Buen Pastor en un circuito de carreras. Sólo ha bastado añadir un cero a la limitación de 30 kilómetros por hora para elevar la velocidad ¡hasta los 300! Todo un reto aún para la mayoría de coches actuales aunque claro, con todos los pasos de peatones elevados que tiene el vial, quizás no sea buena idea emular a los grandes pilotos de la Fórmula 1 para no dañar los bajos del automóvil.
Además, puede que en su recorrido se vean frenados en seco por algún camión conducido por algún profesional de fuera de Euskadi que, al no tener nociones de euskera, no ha podido enterarse de que tiene prohibida la circulación por Buen Pastor. Y es que la señal que lo indica ha sido 'engalanada' por amigos de Euskal Herrian Euskaraz que no han dudado en dibujar su espiral sobre el texto en castellano, lo que dificulta bastante su lectura.
Como también es difícil de leer el indicador que marca el desvío que deben tomar los automovilistas para entrar a Lutxana y a Bilbao Exhibition Centre desde la carretera de la Ría. No por culpa de los gamberros sino por la desidia del Ayuntamiento que no ha limpiado la maleza cercana y las señales están medio tapadas por la vegetación. Así, no sería extraño que los asistentes a la feria que acceden a la localidad por Burtzeña acabaran perdidos en la Punta del Kaiku de Sestao preguntando a algún paisano cómo llegar a su destino. |
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