bremen. El Espanyol se aseguró ayer el pase a la final de la Copa de la UEFA, en la que se enfrentará al Sevilla, con una nueva victoria ante el Werder Bremen, esta vez en terreno alemán. Fue un triunfo merecido para el Espanyol, que de esta manera alcanza su segunda final en este torneo continental, después de 1988, cuando la perdió ante el Bayer Leverkusen. Ahora tendrá una nueva oportunidad de alzar la segunda copa en importancia en Europa el 16 de mayo, en Glasgow.
El tanto de Hugo Almeida cuando sólo se llevaban disputados 4 minutos hizo saltar las alarmas en los de Ernesto Valverde, a los que le asaltaba la sombra del fantasma de la fatídica final de Leverkusen. El portugués aprovechó un gran pase de Hunt para superar a Gorka Iraizoz con una vaselina perfecta.
Todo empezó casi a la perfección para los locales, que esperaban el milagro de remontar el 3-0 de la ida. Pero las cosas se torcieron para los alemanes, cuando a los 20 minutos Miroslav Klose, en una acción ingenua al simular una falta, vio la segunda amarilla. La presión del Bremen, con un hombre menos, amainó un poco y el Espanyol trató de buscar respiro.
Los de Valverde, pasados los peores momentos, vieron la luz en la segunda mitad. A los cinco minutos de la reanudación, Coro firmaba el empate tras una fallo garrafal del portero Andreas Reinke al no atajar un flojo centro desde el lateral, lo que aprovechó el jugador 3 para marcar. Seis minutos después quedó sellado todo. Lacruz le ganó la partida en un balón aéreo a Christian Schulz para marcar el segundo. El Espanyol, así, vuelve a la final 19 años después. |