Donostia. Un universo distinto, de fotografías que enfocan hacia otros mundos, de profesionales y aficionados convencidos del valor creciente de la fotografía, se reúnen hasta el domingo en el Kursaal. Unas 41 galerías de arte ofrecen la posibilidad de ver y comprar imágenes, desde los 600 euros de una fotografía de Rogelio López Cuenca en la galería Palma XII de Barcelona, hasta los 31.000 de Hamish Fulton en Visor o los 40.000 de la consagrada Candida Hofer en la galería Grita Insma de Viena.
En algunas puestos, los menos, han optado por un mismo tema como eje. En la parisina Guilles Peyroulet & Cie la figura humana es el hilo conductor de las imágenes de cuatro artistas franceses y suizos. Pero la mayoría opta por una selección de sus artistas. Como la galería Clairefontaine, de Luxemburgo, que muestra fotografías "casi mastodónticas" de Giacomo Costa, un artista italiano que trabaja sobre este tipo de paisajes, o las características fotografías de playas de Massimo Vitali.
Pero más que el tema, el debate de este año en DFOTO se centra en los artistas consolidados y los emergentes. Norberto Dotor Pérez, de la galería Fúcares, que ha estado en las cuatro ediciones de DFOTO, cree que "la evolución de la feria está clara. Va hacia una dimensión más juvenil. En esta edición se ha apostado más que en las anteriores por jóvenes artistas".
Es la línea que han seguido algunas galerías que se estrenan en Donostia, como Akinski de Amsterdam. La galería austríaca Grita Insam, que toma el nombre de la directora, ha optado por la mezcla de generaciones aunque suele incluir "gente muy joven" como Katherine Stiglitz, presente en Donostia.
Visor, una de las galerías pioneras en apostar por la fotografía, también aboga por la mixtura de "artistas consolidados y muy jóvenes". Según describe uno de los directores de la galería, Mira Bernabéu, su stand incluye "grandes nombres" como Hamish Fulton, uno de los grandes representantes de la fotografía conceptual, Lynne Cohen, Joan Fontcuberta o el joven Luis González Palma.
digital En la galería de Juan Sirio, que ha cogido el testigo de su padre, recientemente fallecido, se ubica una de las piezas más interesantes de la feria, de Micahel Najjar, que juega con proyección y fotografías. "Refleja muy bien el mundo digital en todos los sentidos: desde la forma de presentarlo, que es totalmente digital, hasta la historia que cuenta. En la era digital poseemos muchas imágenes, poseemos mucha información pero un corte de luz o una simple rotura de móvil nos hace cambiar la realidad".
Bacelos, de Vigo, trabaja casi exclusivamente con fotografía y vídeo en su programación, porque apuesta mucho por fotografía española y le hemos ido siguiendo todos estos años. Pepa Gómez Montesinos "nos parecía una feria muy interesante y estuvimos unos años esperando a que nos invitasen (ríe) y estamos encantados de estar aquí. Tienen un programa muy bueno de coleccionistas y esperamos que funcione". |