jerusalen. El líder del partido derechista Likud, el ex primer ministro Benjamín Netanyahu, abogó ayer indirectamente en el Parlamento israelí (Kneset) para que se celebren elecciones anticipadas en Israel, al declarar que "hay que volver al pueblo" porque "no hay un liderazgo responsable y sensato".
"¿Qué es lo que quiere el pueblo? Un liderazgo que nos devuelva la esperanza (...) regresemos a él para recuperar la confianza" perdida, manifestó Netanyahu, jefe del principal partido opositor.
Netanyahu y el Likud aparecen como favoritos ante unas eventuales elecciones anticipadas, según los últimos sondeos, que no aclaran, sin embargo, si esta formación conseguiría la mayoría suficiente para gobernar.
El líder de la oposición cargó contra el actual Ejecutivo, a la luz de las conclusiones preliminares del informe de la Comisión Winograd, sobre la guerra en Líbano del verano pasado, al afirmar que "el Gobierno de Israel y todos los que están allí no tienen criterio", y tachó de "irresponsables" e "inexpertos" a sus integrantes.
Netanyahu manifestó que el resultado de la guerra "demostró que el concepto de unilateralismo no funciona", en referencia a la retirada israelí del Líbano en el 2000, así como al plan de abandonar parte de Cisjordania con el que el Gobierno del primer ministro, Ehud Olmert, ganó los comicios del año pasado.
Tampoco "trajo la paz la política de contención, tanto en el norte como en el sur", añadió en alusión a la situación con la milicia chií libanesa Hizbulá y con los palestinos.
Consideró que la última ofensiva en Líbano contra la milicia chií Hizbula "falló al pueblo" israelí y "fue la primera guerra que Israel no ganó claramente". |