bilbao. En la Comunidad Autónoma Vasca, 22 personas permanecen a la espera de una donación de médula para poder sobrevivir y entre 40 y 50 fallecen cada año porque el trasplante no les ha llegado a tiempo, cifra que se eleva a cerca de 1.000 casos en el Estado español.
Conscientes de esta situación, recientemente nació Iturrigorri Elkarlan, que centra su trabajo en impulsar ayudas dirigidas a personas con necesidad de un injerto de médula ósea. Varios integrantes de esta asociación intervendrán hoy en la comisión de sanidad del Parlamento vasco para dar a conocer las situaciones de estos pacientes y demandar a Osakidetza que impulse medidas de concienciación para que la ciudadanía done médula ósea.
Escasez de donantes El alma máter de Iturrigorri Elkarlan, Ioz Uzkudun, advierte de que en la CAV sólo hay 2.000 donantes de médula. "Esto significa que estamos en torno al 5% del número de donantes necesarios para garantizar una médula a cualquiera que lo necesite. A nivel estatal, las cifras son proporcionales a las nuestras".
Desde la asociación consideran que existe un gran desconocimiento sobre las personas que pueden ser donantes de este tejido que se regala en vida. "Para que alguien pueda donar células madre sanguíneas a otra persona con leucemia, sólo tiene que tener iguales una serie de genes llamados 'hla'. De hecho, cualquier persona puede ser compatible con sus propios hermanos con una probabilidad de 25%", explica Uzkudun.
Por lo general, suele ser mucho más fácil encontrar una persona compatible geográficamente cerca, "pues los genes son más parecidos". "Aunque en China haya diez millones de donantes, lo más probable es que ninguno de ellos sea compatible con alguno de nosotros. Sin embargo, si en la CAV hubiese 50.000 donantes, la mayoría de las personas afectadas por la dolencia encontraría un donante", recalcan desde Iturrigorri.
Mientras tanto, a final de 2006 sólo había en la CAV 2.000 donantes. "Es decir, 1 de cada 1.000 habitantes". En otros países, los datos son más halagüeños: en Alemania la cifra ascendía a más del 3%, en EE.UU. al 2%, y en Canadá, Francia, Reino Unido, Italia, Australia y Luxemburgo más de un 1%. "Nuestro objetivo es impulsar entre la ciudadanía la donación de médulas óseas y facilitar ayuda económica a las familias de los enfermos necesitados de un trasplante", apostilla Uzkudun, al tiempo que se refiere a que "el cáncer provoca hoy día un 20% de las muertes y, de entre esas muertes, un porcentaje elevado se deben a la leucemia".
En Iturrigorri Elkarlan hacen especial hincapié a la hora de señalar que la población en general tiene una falsa información de estas donaciones. "Se asimilan al riesgo y es del todo incierto. Se desconoce que, para la donación de médula, basta con la firma de un sencillo documento, tras una entrevista de 20 minutos con un trabajador de Osakidetza, y un análisis de sangre clásico. En el momento que apareciera alguien compatible, bastaría con una leve intervención de muy bajo riesgo que posibilita al donante volver el mismo día a casa".
Considera que la responsabilidad de sensibilizar a la sociedad para impulsar las donaciones de médulas óseas y de gestionar dichas donaciones es de Osakidetza. "Tienen una cola de espera considerable de personas dispuestas a ser donantes de médula ósea, y nuestra prioridad es incrementar el número de donantes en la CAV", agrega el miembro de la asociación.
Iturrigorri Elkarlan impulsa también acciones para sensibilizar a la sociedad y a los agentes sociales, así como coordinar con las instituciones y las autoridades sanitarias cualquier iniciativa para impulsar las donaciones.
enfermedades típicas Hay personas que enferman por diferentes razones y llegan a una situación en la que su médula no produce suficientes células madre sanas para defender su cuerpo. Algunas de las más comunes, que pueden llevar a esta situación son la leucemia linfoblástica aguda (LLA), leucemia mieloide aguda (o mieloblástica aguda (LMA), mieloma múltiple (MM), aplasia medular (AM), 'Síndromes Mielodisplásicos' (SMD), linfoma no Hodgkin (LNH), enfermedad o linfoma de Hodgkin (EH).
A partir de un punto, la única salvación para estas personas es encontrar un donante de médula ósea cuya médula sea compatible con la suya. La intervención consiste en conseguir células madre del donante e insertárselas al enfermo. El problema reside en la compatibilidad. Para que dos personas sean compatibles tiene que darse una coincidencia en su código genético. |