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Rodrigo García, en una tarde de estreno en Gijón
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El extremeño inaugura su palmarés y el de su equipo, el Fuerteventura; Koldo gil continúa de líder.
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Bilbao. Tarde de estreno en Gijón, a orillas del Cantábrico. Lejos, muy lejos, de Atlántico al que mira la costa de Fuerteventura. Hasta la Vuelta a Asturias, hasta la cuarta etapa, había llegado sin mojar el equipo de Óscar Guerrero. Un conjunto con su huella: combativo hasta el extremo. Sólo le faltaba rematar. Como a Rodrigo García. El ciclista extremeño debutó de la mano del director navarro hace dos temporadas en el Kaiku y el año pasado sólo le faltó una victoria para redondear una temporada ilusionante (9 puestos entre los diez primeros en Vuelta a Andalucía, Euskal, Volta a Catalunya...). Ayer, en la etapa con final en Gijón en la que Koldo Gil mantuvo, no sin apuros, el maillot de líder, ambos, equipo y corredor, descansaron. Se estrenaron.
García cruzó la meta en solitario por delante de un grupo con el que compartió escapada casi desde el inicio de una etapa que, a falta de puertos de entidad, encendieron los propios corredores. Es la máxima del ciclismo: las carreras no las hacen duras los recorridos, si no los ciclistas. Ayer fue un ejemplo de ello. El imparable movimiento en cabeza del pelotón acabó por fundir la resistencia del Saunier Duval, que vio peligrar el liderato del burlatarra Koldo Gil cuando éste se quedó solo, sin compañeros, a falta de una treintena de kilómetros y con Barloworld, Relax-GAM y Fuerteventura-Canarias tirando en un grupo delantero con amplia representación vasca: Mikel Artetxe, Juanjo Oroz, Iker Mezo, Iker Flores, Pablo Urtasun e Isasi.
Colaboración El Saunier-Duval contó en los kilómetros finales con la colaboración de los equipos Nicolás Mateos, Acqua Sapone y Viñamagna, lo que le permitió salvar el liderato después de que el italiano Cheula fuera líder virtual durante buena parte de la etapa.
Euskaltel-Euskadi se despedía de la victoria de etapa a la que optaba con Isasi a tan solo quince kilómetros de Gijón, cuando el de Respalditza se vio involucrado en una caída. Diez kilómetros más tarde el larrabetzuarra Mikel Artetxe, quien ya ganara una etapa de la ronda asturiana en 2006, llamaba a las puertas de la fortuna. Ésta no le atendió y, ya en las calles de Gijón, Rodrigo García saltó para plantarse en solitario en la meta con ocho segundos de ventaja sobre un primer grupo comandado por Juanjo Oroz. El pelotón en el que llegaban todos los favoritos hizo su entrada en meta a menos de un minuto, con lo que Koldo Gil lograba mantener el maillot amarillo de líder a falta de la última etapa que hoy se disputa entre Gijón y Oviedo. Serán 150 kilómetros, con cuatro altos: La Campa, de segunda; La Faya de los Lobos, de segunda; La Colladiella, de primera y Santo Emiliano, de segunda, a 32 kilómetros de meta. |
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