GRACIAS al punto obtenido ayer por el Athletic en Huelva, los bilbainos consiguieron aumentar un poco la distancia que les separa del descenso, pese a completar un flojo encuentro ante el Recreativo. Dejando a un lado la escasa evolución futbolística que el equipo de Mané mostró desde el comienzo del partido, lo cierto es que la intención del técnico fue la de incorporar algún efectivo más en ataque de lo realizado en anteriores choques como visitante. El entrenador del Athletic dio entrada a Aduriz y Urzaiz como puntas ofensivos, flanqueados por Gabilondo en banda izquierda dejando por detrás de esta línea a Iraola, Javi Martínez y Murillo. No cabe duda de que la táctica de los leones iba encaminada a frenar al Recreativo algo más arriba de lo habitual, pero el escaso aprovechamiento de las segundas jugadas tras las disputas, se convirtió en uno de los caballos de batalla para los de San Mamés durante la primera hora de juego.
Superados en velocidad
El Recreativo era mucho más veloz en sus acciones, tanto en la ejecución de las acciones técnicas como en el momento de realizar los desplazamientos con y sin balón de sus hombres. Aranzubia, otra vez uno de los mejores del partido, veía como hasta en cuatro ocasiones consecutivas el balón estaba más cerca de entrar en su meta que de otra cosa. Uche y Pongole personificaban a la perfección todas las virtudes de unos y los defectos de otros, para sembrar el peligro ocasión tras ocasión en el área del Athletic. Además de ello, Cazorla se hacía con la mayoría de los rechaces cercanos al área, aprovechando estas llegadas para hacer gala de su fenomenal disparo. No fue hasta la primera media hora cuando el Athletic comenzó a sacudirse algo el monólogo de los onubenses, gracias a la confianza que les iba dando el que aún el marcador siguiese inmóvil pese a todo lo ocurrido. El balance de posesión se equilibraba algo, aprovechando que Aduriz y Urzaiz comenzaban a ganar las disputas ante sus respectivos pares. No obstante, ni tan solo un disparo entre los tres palos conformaba un horizonte poco ambicioso para un equipo que debía poner algún recurso más para poder sacar algo en claro del Nuevo Colombino. La reanudación transcurrió por los mismos derroteros de dominio local, aunque el Athletic si daba la sensación de tener algo más controlado el encuentro de lo que lo tuviera en sus inicios. De nuevo Uche en dos ocasiones, Rosu y Cazorla estuvieron a punto de abrir el marcador, pero Aranzubia se significaba también en la segunda mitad como auténtico baluarte.
Aportan los cambios
Si el Athletic estaba ofreciendo una transición defensa ataque prácticamente nula, aún peor se pusieron las cosas cuando el colegiado, en una acción bastante rigurosa, enviaba a la caseta a Amorebieta. Con un jugador menos y con veinte minutos todavía por delante, el panorama se presentaba complicado. Fue en ese preciso instante cuando los de Mané comenzaron a neutralizar con mayor suficiencia de lo realizado hasta el momento todas las acometidas de los de Huelva. Todo ello comenzó con la entrada de Ustaritz, la buena aportación en el mantenimiento del balón que ofreció Llorente y el buen trabajo defensivo y de contraataque que mostró Yeste. En uno de esos balones, a punto estuvo Gabilondo de dar la campanada cuando elevó en exceso un fenomenal servicio de Yeste tras buena ejecución de la opción de contragolpe. Hubiese sido demasiada recompensa sin un solo remate antes a la portería. Muy poco bagaje para alcanzar metas mayores, aunque al menos sirviera para alejar un punto más al Celta.
Un giro en el sprint
Sea como fuere, ahora toca dar un cambio radical en el planteamiento de objetivos ante el Deportivo de Caparrós en San Mamés, para hacer bueno el empate a cero obtenido ayer ante un Recreativo que aspira colarse en Europa. Dos cosas quedaron de nuevo claras. La primera tiene que ver con que el equipo da lo que tiene, aunque a veces se antoje como algo escaso de recursos con los que codearse con rivales que antaño eran muy inferiores. La segunda, es que gracias a esa afición que ayer también acompañó a su Athletic a Huelva, da la sensación que hay cosas que es difícil que vayan a cambiar. Ni la evolución que está sufriendo el futbol actual, ni los consiguientes problemas clasificatorios que viene sufriendo el equipo rojiblanco parece que vayan a poder con la fuerza de un sentimiento bien arraigado en nuestra masa social. Todo un ejemplo... |