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Los participantes del debate, en un pequeño descanso. foto: I. G. Barbero |
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"La literatura alemana ha influido más que la castellana en los escritores vascos"
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El escritor Edorta Jiménez participó en matinée literaria en honor a gernika enberlín
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Igor G. Barbero
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Berlín. Los grandes poetas nunca mueren. De sus versos nacen nuevos poetas. Tópico, pero cierto. Los grandes crímenes de guerra pueden silenciarse, especialmente si algún régimen pone empeño para que así sea. Pero, del silencio algún día nace un grito y se descubren muchas cosas. El arte es contundencia y es simbolismo. Ayer en Berlín hubo mucho de los dos. La contundencia literaria contra el ataque aéreo perpetrado por la Legión Cóndor sobre Gernika. El simbolismo de un lugar mágico: el forum literario de la Casa de Bertolt Brecht.
Era la guinda que coronaba el ciclo Bakea Gogoratuz impulsado por el Instituto Cervantes en colaboración con otras instituciones en la capital alemana. Un ciclo que durante dos semanas ha recordado a través de documentales, actuaciones artísticas, homenajes, coloquios y lecturas la tragedia del bombardeo de la villa vizcaina. Ayer tocó una matinée literaria en toda regla. Con diversas lecturas de textos de libros sobre la temática. En una pequeña sala de un edificio que lleva el nombre de uno de los poetas y dramaturgos alemanes quizás más influyentes internacionalmente: Bertolt Brecht. Al menos en lo que a búsqueda de la libertad y lucha contra el autoritarismo se refiere. Y junto a los cementerios Francés y Dorotheen, donde descansan muchos de los filósofos, escritores y compositores más importantes del país teutón.
Y allí, entre tan alta concentración de pensamiento, sonaban unas preciosas melodías de clarinete. Eran los fragmentos de José María Iparragirre, "Gernikako arbola", de Paul Dessau, "El Cielo de España", y el "Agur Jaunak" interpretados por el músico alemán Lutz Fussangel, que ponían acento a las lecturas. Unas lecturas emocionadas que tuvieron como altavoces a Edorta Jimenez y al antiguo luchador en el bando republicano durante la Guerra Civil, Fritz Teppich, entre otros.
Edorta Jiménez, que leyó un fragmento de su libro Kilkerren Hotsak junto a la traductora Petra Elser, y el poema Gernika III, confesó sentirse emocionado por poder estar en Berlín. No en vano, para el escritor Alemania tiene un papel muy relevante en su universo creativo: "Gran parte del pensamiento europeo procede de aquí y la literatura alemana ha influido más en toda una generación de escritores vascos que la castellana. Leí muchas más traducciones del alemán que obras en español", apuntó para señalar que "sin el cine y el expresionismo alemán y sin Kafka, no se podría entender a autores como Atxaga o Sarrionandia". |
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