BILBAO. Las empresas del sector de Metal de Bizkaia reconocen que necesitan fusiones y asociaciones para ganar dimensión empresarial y poder hacer frente a la creciente competencia internacional que está haciendo que los márgenes se estrechen y que se pierda competitividad y empleo, según destacaron ayer los máximos responsables de la Federación Vizcaina de Empresas del Metal (FVEM) con motivo de la presentación del balance de 2006.
Las empresas del metal de Bizkaia perdieron el año pasado más de 3.500 empleos, según fuentes estadísticas vascas, pese a que la actividad del sector fue "positiva" pues creció un 4,7% de media.
La patronal vizcaina del sector, con su presidente Ignacio Sáenz de Gorbea a la cabeza, destacó que pese al descenso de las cifras de ocupación las empresas del sector tuvieron serios problemas para cubrir los empleos con mayores requisitos de formación.
En este contexto, los empresarios abogaron por incorporar a emigrantes y mujeres a unas empresas que tienen pendiente de firmar los convenios colectivos de los últimos años "aunque las mesas están abiertas", dijeron. El presidente de la FVEM, Ignacio Sáenz de Gorbea, que compareció acompañado por el vicepresidente, José Antonio Marcotegui, y el gerente, Jaime Fernández.
El presidente de la FVEM pasó revista a la problemática del sector y reconoció implícitamente la necesidad de fusiones y de un relevo generacional al frente de las empresas, buena parte de ellas, familiares.
Curiosamente el sector no hizo especial hincapié en destacar las subidas de materias primas de los últimos años, en parte porque en 2006 sí pudieron trasladar parte de las mismas a los precios de venta.
El sector del Metal ha visto aumentar la competencia de manera notable, tanto procedente del Este de Europa como de Asia, pues las empresas de dichos ámbitos geográficos se benefician de bajos costes laborales.
Sáenz de Gorbea resaltó la falta de suelo industrial en Euskadi y Marcotegui pidió un marco fiscal más adecuado con una reducción del Impuesto de Sociedades. |