MADRID. El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, calificó ayer de "equilibrado y razonable" el nuevo marco normativo del régimen especial (energías renovables y cogeneración) y recalcó que las primas a la producción eólica no se pueden subir más para no encarecer el recibo de la luz.
Durante una larga intervención de más de cuatro horas en la Comisión de Industria del Congreso, Clos repasó la actualidad en los sectores que son competencia de su departamento, entre ellos el energético.
Varias preguntas planteadas por los grupos de la oposición, en especial por el PP, se centraron en el proyecto de Real Decreto que definirá el nuevo marco normativo del régimen especial y en las críticas vertidas por el sector eólico.
Clos subrayó que el Gobierno español es "pro-renovables hasta las últimas consecuencias" y apuntó que Industria ha negociado con el sector "hasta donde ha podido" para que se mantengan las inversiones.
Sin embargo, añadió, el Ejecutivo tiene que "defender también a los ciudadanos, que deben pagar el recibo de la luz".
"Si les pagamos más (a los productores eólicos) tendremos que subir el recibo de la luz", explicó.
El diputado del Grupo Popular Fernando Castelló indicó que el problema del nuevo marco normativo no son las primas, sino su estabilidad futura y pidió al Gobierno que tenga en cuenta las recomendaciones de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) y del Consejo de Estado.
Clos respondió que el dictamen del Consejo de Estado ha dado la razón a Industria, ya que concluye que el nuevo marco no pone en riesgo la seguridad jurídica.
El responsable de Industria destacó que el borrador de Real Decreto incorpora "dos políticas nuevas", el pago de una prima para renovar los aerogeneradores más antiguos y el fomento de los parques eólicos marinos.
En el capítulo industrial, el ministro dijo que espera que la aplicación del plan de reestructuración del consorcio aeronáutico europeo Airbus (Power 8) no supondrá la pérdida "de más de 200 o 300 puestos de trabajo" en España, recorte que no afectará a las actividades tecnológicas.
El ministro destacó que el sector industrial ha tomado el relevo de la construcción como "motor" del crecimiento económico en España y descartó que exista una crisis en la industria de automoción ya que considera que el cierre de Delphi es un hecho puntual. |