Sao paulo. Benedicto XVI comienza hoy su viaje pastoral a Brasil, su primera visita al continente americano, después de dos años de Pontificado en los que apenas ha abandonado el continente europeo. El Santo Padre llegará a un país que todavía recuerda a su antecesor, que les visitó en tres ocasiones, llevando su mensaje y su carisma por prácticamente todos los estados que componen el mayor país católico del mundo.
Juan Pablo II visitó Brasil en tres ocasiones durante su largo Pontificado, en 1980, 1991 y 1997. En los dos primeros recorrió el país para visitar 23 ciudades, todas capitales de los estados brasileños, excepto la pequeña localidad de Aparecida, donde consagró el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, dándole el título y los privilegios de Basílica. La tercera visita, con motivo del Segundo Encuentro Mundial de las Familias, se restringió a Río de Janeiro.
europeo Mientras Juan Pablo II, en sus 26 años de Pontificado, realizó 104 viajes por los cinco continentes, visitando más de 120 pa íses, Benedicto XVI ha dado un tono diferente a su Pontificado y, por el momento, tras dos años al frente de la Iglesia católica, sólo ha estado un día fuera de Europa, en noviembre de 2006 cuando visitó Ankara y Efeso, en la parte asiática de Turquía.
De momento, Benedicto XVI prioriza sus viajes por Europa y parece que no seguirá el ritmo de su antecesor, que le llegó a una media de cinco países visitados por año. Para algunos teólogos, la explicación de sus miras en Europa puede buscarse en su preocupación por la descristianización del viejo continente.
Ahora, el Papa se enfrenta al que será su viaje más largo desde que asumió su pontificado. Ante sí se encontrará con una Iglesia afectada por importantes desafíos: el surgimiento de nuevas iglesias y sectas, la crisis de la familia, la violencia en las grandes ciudades y la omnipresente pobreza. |