GASTEIZ. Demostrando que el cine suizo es algo más que Alain Tanner, la película Mon frère se marie, de Jean-Stéphane Bron, aterrizó ayer en la sección oficial. Su delegación, conformada por los intérpretes galos Delphine Chuillot y Cyril Trolley, repasó los secretos de una historia centrada en un refugiado vietnamita adoptado por una familia helvética que reúne a su familia para su enlace matrimonial. Basada en retazos autobiográficos del propio realizador, “aunque nunca nos contó su vida privada”, puntualiza Chuillot, el guión iba transformándose a medida que el rodaje avanzaba. “Es una manera de trabajar diferente pero interesante, fue una experiencia muy libre y que acerca a la realidad”, añade su compañero de elenco, Cyril Trolley, que encarnó al personaje basado en el realizador.
La trama se desencadena al querer ocultar a la familia original de Vihn, el refugiado vietnamita, el hecho de que sus progenitores adoptivos están divorciados, una suerte de El banquete de bodas, de Ang Lee, desde una nueva perspectiva. Tres meses de rodaje acogieron esta narración de mentiras dentro de la propia mentira de la ficción.
Sólo el personaje de Delphine Chuillot, que desarrolla a la hermana del adoptado, se opone a engañar a la delegación asiática. “La sorpresa de mi personaje es que gracias a la boda se reconcilia con su padre”, explica. Como en la propia película –la realidad se mimetiza una vez más con la ficción– los intérpretes de Vietnam no hablaban ni francés ni inglés, dotando a la filmación de un tono de enredo similar al que se desencadena en esta comedia agridulce, uno de los géneros más visitados por los trabajos a concurso de este año.
Nacido en Laussane, Jean- Stèphane Bron estudia cine en Italia. Sus documentales han contado con el beneplácito de la crítica, con premios como el Original Vision del New York Times. Además, En Cavale. Mais im Bundeshuus-le génie helvétique, consiguió el premio del cine suizo al mejor documental, abriendo paso a su estreno en la ficción.
El largometraje cuenta con un atractivo más, la presencia de Jean-Luc Bideau, un conocido intérprete suizo que ha colaborado con directores de la talla de Jean-Jacques Annaud, Raoul Ruiz o Claude Zidi y que acumula más de un centenar de producciones a lo largo de su extensa carrera. Como el resto del elenco, Bideau fue escogido por algo más que por sus virtudes frente a la cámara. “Es un director que quiere mucho a los actores pero que elige a los actores por cómo son las personas”, explica Delphine.
Ambos intérpretes componen parte de un 20% de equipo de origen galo. Manejan el castellano con dificultad, pero estos días lo curtirán a buen seguro entre colegas de profesión. Junto a su cinta, ayer también se presentó dentro de la sección oficial Myths of my childhood, de Yuri Feting.pan