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Björk en una pasada actuación en los Juegos Olímpicos de Atenas. Foto: archivo |
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Björk edita 'Volta', disco en el que vuelve a las reflexiones políticas y que presentará en Bilbao
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El nuevo álbum de la islandesa cuenta con colaboraciones múltiples.
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ANDRÉS PORTERO
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Bilbao. La incorregible y experimental Björk está de vuelta. Su regreso, el sexto disco de su carrera en solitario, Volta (Universal), se publicó el lunes en todo el mundo y podremos escucharlo en directo en la explanada del Museo Guggenheim de Bilbao el próximo 13 de julio, en un recital único en Euskadi que celebra el X Aniversario de la pinacoteca. Volta es un disco en el que la artista nacida en Reykjavik, en 1965, regresa al ritmo y a las máquinas, y propone múltiples colaboraciones, a la vez que aporta reflexiones de carácter político y ético en sus letras.
"He intentando buscar la desnudez, la esencia. Quería sorprenderme a mí misma sin tanto techno y volver al pasado, a lo antiguo y ancestral, jugando con lo gótico y lo medieval. En mi última gira subía al escenario con 70 músicos. ¿Lo siguiente sería hacerlo con 120? Decidí atarme las manos a la espalda, repitiéndome que era una niña mimada y que era la hora de buscar otras soluciones. Por eso trabajé a partir de mi voz". Eso decía Björk hace tres años, cuando editó Medulla, el más experimental de sus discos, en el que la voz y la ausencia casi total de otros instrumentos eran el punto de partida de un álbum que ahora tiene continuidad en Volta, trabajo en el que la islandesa regresa al ritmo y a contar con las facilidades que aporta la tecnología y la electrónica, aunque siempre desde su particular punto de vista.
Volta, disco marcado por la complejidad habitual y cosmopolita de una artista que siempre busca el crecimiento y el plantearse nuevos retos, insufla energía rítmica a la carrera de Björk en temas como el single, Earth intruders, de esqueleto rítmico entrecortado, el casi punk Declare independence o un Innocence de ritmo casi trance, trufado de ráfagas electrónicas cercanas al pop. El álbum alterna lo sintético de cortes como Wanderlast con ecos orientales y africanos, y baladas arrebatadadoras como Dull flame of desire con temas entre lo cinemático, caso de Vertebrae to vertebrae, y la música de cámara minimalista en Pneumonia.
colaboraciones Su sonido cosmopolita y ecléctico es fruto de la amplia nómina de colaboradores, desde el cantante de Antony & The Johnsons a Timbaland, Mark Bell (LFO), los baterías Brian Chippendale y Chris Corsano, y los africanos Toumani Diabate y Konno. Además, fiel a sus ansias de experimentación y a su eclecticismo sonoro, Björk ha renuido a su propia banda islandesa de metal formada por mujeres, con la que acudirá a Bilbao en una gira que recorre ahora Estados Unidos y en la que se rebela contra el poder -una bestia de muchas cabezas-, proclama su independencia y le canta al amor, a la pasión y a la superación del sufrimiento, rescata éxitos como Venus as a boy, Army of me y Pagan poetry.
Volta es un disco inspirado en el viaje que Björk realizó a Indonesia tras el Tsunami de 2004, a instancias de la Fundación para la Infancia de la ONU. La islandesa recorrió varias escuelas y orfanatos. "El viaje me golpeó duramente, fue definitivamente una pieza en el rompecabezas. No fue sólo la belleza y lo glorioso de esas islas, y las clases de piratas que podía haber, sino acudir al área más afectada por el tsunami", explicó Björk a la MTV. "Estuve pocos días, en una villa donde murieron 180.000 personas. Había pasado un año y la gente excarvaba entre el estiércol y encontraba huesos y objetos. Tuvieron que convertir un campo de golf en una tumba masiva". Las entradas están a la venta a precios entre los 48 y 85 euros. |
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