La Habana. El líder cubano, Fidel Castro, responsabilizó a Estados Unidos del último intento de secuestro de un avión en La Habana, que terminó con un rehén militar muerto y los dos reclutas que intentaron tomar la aeronave heridos, en un nuevo artículo divulgado ayer
En el texto, Castro relaciona la liberación en Estados Unidos del anticastrista Luis Posada Carriles, acusado de terrorismo por Cuba y Venezuela, con el intento de secuestro de un avión perpetrado por dos reclutas el pasado jueves y adelanta que es necesario mantener la "serenidad" y la "sangre fría" para analizar el caso.
"Como consecuencia de la puesta en libertad de un monstruo del terror (Posada)", dos jóvenes que cumplían el Servicio Militar Activo, "aspirando a disfrutar del consumismo en Estados Unidos", asaltaron un autobús con rehenes, forzaron el acceso a la terminal de vuelos nacionales del aeropuerto y entraron en un avión civil, exigiendo su traslado al territorio norteamericano, explica.
Días antes, recuerda, los reclutas se fugaron de una instalación militar y asesinaron a un soldado que estaba de guardia para robar dos fusiles automáticos.
Dentro del avión, mataron de cuatro disparos al teniente coronel Víctor Ibo Acuña, que estaba desarmado, había sido capturado como rehén en el autobús e intentó evitar el secuestro de la nave.
Castro revela que los dos reclutas no han sido juzgados todavía porque resultaron heridos durante el intento de secuestro, "uno de ellos por los disparos que hizo el otro dentro del avión, mientras luchaban contra el heroico oficial de las fuerzas armadas". "Ahora muchas personas esperan la reacción de los Tribunales", dijo. >efe |