EL presidente electo de Francia descansa con su familia y unos allegados en aguas del Mediterráneo, en el lujoso yate de un empresario francés. Sarkozy abandonó París el lunes para un "retiro" de "introspección" de dos o tres días hacia un rumbo que su equipo mantuvo en secreto hasta que la televisión de Malta informó de que había aterrizado con su familia y guardaespaldas en la isla. Lo hizo a bordo de un avión privado, un Falcon 900 EX2, propiedad, al igual que el yate, del multimillonario Vincent Bolloré, según informó ayer la revista Capital en su web.
Precisa que el yate, de 60 metros de eslora, tiene siete camarotes, tres de ellos dobles, y puede acoger a 12 invitados, además de los 17 tripulantes. Hay un jacuzzi en el puente superior y, en el salón principal, varias pantallas gigantes de plasma. Construido en 1965 por un astillero naval japonés, fue comprado por Bolloré en 2003 a la familia de armadores griegos Goulandris por 3,5 millones de dólares. El financiero francés se gastó 5 millones de euros más para renovarlo. El alquiler de un barco de este tipo para un crucero de tres días en el Mediterráneo costaría al menos 110.000 euros, según dijo una experta del sector a la emisora France Info.
La "lujosa escapada mediterránea" del autoproclamado como abanderado de la Francia trabajadora "que se levanta temprano", "puede sorprender", al día siguiente de una elección "en la que los asuntos sociales han ocupado un amplio lugar", escribía ayer Le Parisien. El diario se pregunta si el presidente electo, que "no disimula" que le gusta el dinero, quiere imponer "un estilo a lo Tony Blair o Silvio Berlusconi. Sin complejos".
Fillon Precisamente, Sarkozy habría anunciado al premier británico el domingo por la tarde el nombre de su futuro primer ministro. Lo habría hecho en una conversación telefónica en la que pidió a Blair que dijera algunas palabras a François Fillon, tras darle su número de teléfono. La información la publicó ayer The Financial Times citando a fuentes británicas. |