París. El presidente saliente francés, Jacques Chirac, asistió ayer por última vez como jefe de Estado a la ceremonia que recuerda el Armisticio de la Segunda Guerra Mundial, un acto al que no acudió su sucesor, Nicolas Sarkozy. El homenaje a los caídos en ese conflicto no aportó en esta ocasión la misma imagen de 1995, cuando el entonces presidente, el socialista François Mitterrand, invitó al mismo acto a Chirac, elegido pocos días antes.
La fotografía de ambos, viejos enemigos políticos, se convirtió en una especie de simbólico traspaso de poderes -el oficial tuvo lugar unos días más tarde- y dio la impresión de que el cambio de guardia en el Palacio del Elíseo se hacía con normalidad institucional.
Chirac, de 74 años, no contó ayer a su lado con su antiguo protegido Sarkozy, de 52, que admitió hace unos días que no acudiría a la ceremonia porque no quería "mostrarse" junto al todavía jefe del Estado. Una manera de dejar patente también la "ruptura tranquila" que ha preconizado durante la campaña electoral respecto a la tradicional política francesa, a pesar de que ha formado parte del Ejecutivo de Chirac durante los últimos cinco años.
El 16 de mayo Chirac pasará oficialmente el testigo a Sarkozy y hasta entonces mantendrá todas sus competencias presidenciales. Sin embargo, ayer se confirmó que ambos compartirán escenario mañana en la jornada conmemorativa de la abolición de la esclavitud, a seis días del traspaso de poderes. En realidad el de Chirac y Sarkozy será el primer traspaso de poderes entre dos presidentes de la misma familia política que culminan su mandato durante la V República.
En 1969 la dimisión de charles de Gaulle hizo que el interino Alain Poher (presidente del Senado) pasara las funciones al elegido Georges Pompidou y la muerte de éste en 1974 llevó de nuevo a Poher a asumir temporalmente el puesto para cederlo a Valéry Giscard D'Estaing, salido de las urnas.
Las relaciones entre Chirac y Sarkozy han evolucionado con el paso de los años. El patriarca conservador acogió al joven hace casi treinta años casi como a un hijo, aunque a mediados de los 90 rompieron después de que Sarkozy apoyara a Balladur frente a Chirac en la carrera por el Elíseo en 1995. La tirantez de las relaciones se ha mantenido hasta ahora. La ceremonia conmemorativa del sexagésimo segundo aniversario del Armisticio permitió ver ayer también al primer ministro, Dominique de Villepin, otro rival de Sarkozy que desaparecerá de la primera línea política, así como a la titular de Defensa, Michèle Alliot-Marie, que sí tiene posibilidad de mantener protagonismo e incluso de entrar en el próximo Gabinete.
disturbios Al menos un centenar de personas fueron detenidas en la segunda noche de disturbios en varias ciudades en concentraciones contra Sarkozy. La mayor parte de los detenidos lo fueron en París, donde casi cien jóvenes fueron arrestados tras los continuos daños al material urbano y cortes de tráfico que llevaron a cabo cerca de la Plaza de la Bastilla. En Lille, Lyon, Nantes, Marsella, Caen, Rennes y Tours también hubo concentraciones y marchas, aunque no en todas se produjeron incidentes. |