bilbao. Hace un año, Bizkaia tenía ventaja frente a sus competidores y se perfilaba como sede de la gran planta europea de espalación de neutrones. Un consorcio entre los gobiernos español y vasco daba un paso gigante en la creación de este emblemático complejo científico. "Desde febrero de 2006 no se ha hecho más que hablar y se ha dejado de lado lo más importante; demostrar nuestra capacidad tecnológica al extranjero", opina Javier Bermejo, investigador del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y miembro de la comisión ejecutiva de la European Spalation Source (ESS) de Bilbao.
Bermejo lleva en este proyecto desde 2001, cuando la Diputación Foral de Bizkaia encargó a un grupo de catedráticos de la Universidad del País Vasco el estudio sobre la posibilidad de construir una gran instalación científica en el territorio. "En este documento se explica que debido al número de usuarios del Estado, unos 250, tener aquí la fuente de neutrones está justificado", señala Bermejo. "No estamos hablando de ciencia ficción, Portugal tiene un reactor experimental desde hace años y Brasil desde hace mucho tiempo un sincrotrón".
Para el experto del CSIC, además de que se está olvidando lo más importante que acarrea la elaboración de este proyecto, "sentar unas bases mínimas de forma que pase lo que pase quede un poso tecnológico importante", es imposible predecir si el gran centro de espalación llegará a realizarse. "Es una temeridad asegurar nada, no sabemos si se hará el centro, ni dónde ni cuando. Esto tiene que ver sobre todo con geopolítica europea", dice Bermejo. En su opinión "en este negocio hay tres equipos en primera división, que son Francia, Reino Unido y Alemania". "Al menos que dos de los equipos de primera división se pongan de acuerdo en que esto vaya para adelante no se hará ni aquí ni en ningún sitio. Ha de hacerse en base a convenios bilaterales porque la Comunidad Europea no pone dinero", añade.
La desinformación es para Bermejo otro de los grandes problemas a los que se enfrenta la posible futura planta, en realidad un centro de energía que funciona con neutrones. "Ninguna línea va a estar dedicada a la terapia. Se ha vendido eso en los medios y no es verdad. Permitirá fabricar proteínas, virus, membranas biológicas o tejido en el ámbito de la biología molecular. Pero no se harán tratamientos, para eso hay que ir a un hospital", explica. En su opinión, los que tienen el poder de decisión sobre la creación de la fuente "están alucinados con tanto viaje y reuniones que hacen, y prestan más atención a los medios y a las declaraciones que a lo que realmente importa".
Demostrar la capacidad de Bizkaia y del Estado para llevar a cabo un proyecto de esta envergadura es fundamental, según Bermejo para que no se repita la historia. "Se planteó hacer en España la sede del ITER (Reactor Internacional de Fusión Termonuclear) pero al final se construirá en Francia porque no convencemos a los extranjeros de nuestras posibilidades". En la carrera por la fuente de neutrones, Bizkaia tiene que competir con Reino Unido o Suecia. "Cuando los gobiernos vasco y español pusieron encima de la mesa los 300 millones de euros, que es lo que estaba presupuestado, teníamos una clara ventaja. Pero hace un mes Suecia nos ha igualado, con la diferencia de que ellos tienen una universidad con una serie de instalaciones avanzadas, como un sincrotrón. Ellos ya tienen la capacidad tecnológica demostrada", afirma. "Se nos está complicando mucho y esto no es una partida de póquer. Hay que demostrar las cosas", concluye Bermejo. |