gasteiz. Tener la intención de permanecer en Euskadi no más de un año. Es el único argumento que, a partir del próximo curso 2007/08, servirá a los alumnos que estudien en cualquier centro no universitario de Bizkaia, Gipuzkoa o Araba para eximirse del aprendizaje del euskera.
Es otra de las principales novedades que contempla el nuevo currículo vasco, que limitará los supuestos de exenciones de la lengua vasca. De hecho, según el decreto hoy todavía vigente basta con haber iniciado la etapa escolar en otra comunidad para poder solicitar a Inspección el permiso para no evaluarse de las clases de Lengua y literatura vasca. También es suficiente con justificar que la residencia habitual del estudiante está fuera de la Comunidad Autónoma Vasca. Son dos posibilidades que cerrará el nuevo currículo, según anunció ayer el consejero de Educación, en la presentación del decreto que regulará el nuevo currículo.
Así las cosas, todos aquéllos que, bien por residir fuera de Euskadi, bien por haber iniciado sus estudios en otro lugar, ofrezcan problemas para el aprendizaje de la lengua vasca deberán recurrir a instrumentos específicos, tales como el refuerzo lingüístico o la adaptación del currículo con más horas dedicadas al estudio de esta materia.
Todo ello con el objetivo de que todos los alumnos y alumnos sean capaces de concluir la Educación Básica con el conocimiento suficiente de las dos lenguas oficiales.
No en vano, lograr el bilingüismo es uno de los objetivos primordiales de la reforma del currículo vasco que plantea el Departamento de Educación.
Lengua "principal" Para ello, establece por decreto que el euskera será "la lengua principal" en la enseñanza, es decir, no sólo la mayoría de asignaturas deberán impartirse en esa lengua, sino que, además, deberán fomentarse las relaciones en euskera dentro y fuera del aula.
Se trata, todavía, de un proyecto al que le faltan las últimas aportaciones de los agentes sociales y sindicales y, de momento, el decreto no especifica los porcentajes de materias que se impartirán en cada idioma, ni el nivel lingüístico que se exigirá al finalizar tanto Primaria como la ESO.
Sin embargo, Tontxu Campos no descarta incorporar en el decreto definitivo más detalles sobre el uso y la normalización del euskera en la enseñanza, ni sobre la obligatoriedad de alcanzar el nivel B2 al concluir la Educación Básica.
Una exigencia que ayer volvió a defender, pese a las reservas hechas públicas por el Consejo Escolar para que todos los centros logren superar ese nivel en el plazo establecido de diez años.
Por el momento, se limita a apuntar que, no sólo el euskera, también el castellano, estarán incorporados obligatoriamente en los modelos de enseñanza con el objetivo de "conseguir una capacitación real para la expresión y la comprensión oral y escrita en ambas lenguas". Todo ello con el fin de que el euskera sea una lengua más de "relación y uso en todo tipo de ámbitos personales, sociales y académicos".
Asimismo, tal y como ya adelantó en la presentación de la reforma de los modelos lingüísticos, el decreto otorga autonomía a los centros para elaborar su propio proyecto lingüístico, en base a las características propias de su alumnado y ámbito geográfico. Siempre, claro está, que se cumpla el citado objetivo de "lograr el bilingüismo real". |