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Gorka Agirre retoca la sangre de los labios de una de sus criaturas terroríficas. |
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Gorka Agirre es un maestro de los rostros fantásticos: lleva siete años esculpiéndolos con espumas y tintes diversos. Ahora incorpora la silicona de reconstrucción maxilofacial en sus creaciones. Texto María R. Aranguren foto DEIA
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Los monstruos terroríficos están en sus manos
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CONDUCE con las manos ensangrentadas: vuelve de maquillar a otra de sus criaturas. Gorka Agirre está especializado en los efectos especiales de maquillaje desde hace siete años y se gana la vida en un oficio duro porque, según explica, "en el cine español casi nunca aparecen criaturas o mostruos", así que buscarse el trabajo no resulta fácil. La mayoría de las veces le llaman para crear amputaciones o cortes de cuello en películas de guerra o posguerra.
Cuando recibe un guión, y si el director no tiene creados de antemano los diseños, imagina los rostros deformes y se pone manos a la obra. Para ello cuenta con las últimas técnicas, entre las que se encuentra el uso de siliconas de reconstrucción maxilofacial. Se trata de las siliconas que habitualmente utilizan los médicos en los quirófanos para reconstruir rostros o tratar ciertos cánceres y que se adaptan al maquillaje "porque crean una traslucidez" que las espumas que antes usábamos no creaban.
"Además, se pueden colorear con venitas, capilares realistas, se pueden añadir pigmentos traslúcidos... En definitiva, puedes hacer una calidad de piel mucho mejor", cuenta el experto maquillador.
El ketchup es, desde hace mucho tiempo, historia. Pero la sangre sigue siendo uno de los elementos más delicados de crear. "Yo opto por llevar una sangre muy clarita con unos pigmentos y después la personalizo para la producción. No es lo mismo la sangre de una bañera que la que cae en la calle o en una camiseta", explica. "Recuerdo que una vez tuve que hacer que una gota cayera en la frente de un actor. A simple vista, parece una tontería, pero tardé ocho horas en conseguir que el efecto fuera auténtico. La sangre tenía que caer desde unos siete metros de altura en un punto concreto de la frente, porque si no, se salía de foco. La tuve que tirar de un tubo a cuatro metros de distancia y a siete de altura, saliéndome del decorado", comenta. "Fue en El tren de la bruja, de Koldo Serra", recuerda.
Agirre utiliza una media de cuatro horas para maquillar a un actor, aunque, obviamente, la cifra es relativa, puesto que depende del tipo de personaje que quiera crear. "Solemos hacer las prótesis primero y después las colocamos en el rostro de los actores. A veces nos lleva muchas horas crearlas y sería agotador para ellos, que después tienen que rodar", explica. "Quitar el maquillaje a veces lleva el mismo tiempo. Tenemos que hacerlo con cuidado y cuidar la piel, porque a veces sufre con este maquillaje. Por eso solemos llevar cosméticos, cremas hidratantes o calmantes", explica.
"Hoy día se pueden crear muchos efectos y consistencias en la piel. Se puede, por ejemplo, elegir un material adecuado para crear una cabeza que bote en el suelo de manera realista o unos pómulos consistentes, que contrasten con una papada blanda", concluye el maestro de los rostros fantásticos.
hoy concluye
· Sesión de clausura. A lo largo de todo el día se proyectarán tres películas que cierran la edición.
· Otras películas. De Griezelbus (17.30) y El estrangulador de Rillington Place (20.00) en Capitol.
el premio
13
· 'How to get rid of the others' Por unanimidad ha sido elegida la premiada de la edición número 13.
· Anders Ronnow Klarlund. Es el realizador danés de esta cinta que se proyectará hoy a las 22.30 en los Cines Capitol. |
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