Sintra (Portugal). La Unión Europea (UE) espera alcanzar una solución en la disputa por el Tratado Constitucional Europeo, pero no tiene clara su formulación, según se desprende de las declaraciones de la canciller alemana y presidenta de turno Angela Merkel en el marco de la reunión informal que tuvo lugar ayer en Sintra, cerca de la capital portuguesa, Lisboa.
Merkel hizo un llamamiento a la solidaridad de sus colegas para lograr un acuerdo en el próximo Consejo Europeo de junio sobre un tratado constitucional "que permita actuar a Europa".
La canciller alemana estuvo acompañada del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, el presidente del parlamento europeo, Hans Gert Pöttering, y los primeros ministros de Portugal, José Sócrates, y de Eslovenia, Janez Jansa.
"Soy consciente de que Alemania sola no puede hallar una solución a los problemas", afirmó Merkel, quien pretende obtener en la próxima cumbre de los próximos días 27, el 21 y 22 de junio en Bruselas, un acuerdo sobre las bases de un nuevo tratado constitucional y sobre una hoja de ruta que permita su adopción y ratificación antes de las próximas elecciones al parlamento europeo de 2009.
"Nuestro encuentro fue positivo para el espíritu de equipo", añadió el presidente de la CE José Manuel Durao Barroso, de quien partió la iniciativa del encuentro en un monasterio convertido en un lujoso hotel en Sintra.
Barroso anunció que en 2008 se celebrará un encuentro similar en Eslovenia para lograr que a pesar de los cambios rotatorios de la presidencia de la UE, esté asegurada la continuidad del trabajo. Al principio Barroso quería invitar a más países a participar, pero a causa de las fuertes críticas desencadenadas por las invitaciones, decidió reducir lo máximo posible los invitados al encuentro.
Sócrates exigió a Merkel, según se afirmó en círculos del gobierno portugués, "un mandato preciso" de los 27 Estados miembros sobre el procedimiento a seguir. Sólo si Portugal lo recibe de Alemania podrá continuar las deliberaciones durante su Presidencia.
La Constitución fue ratificada hasta ahora por 18 países miembro, pero se halla estancada desde que franceses y holandeses se pronunciaran en contra del texto durante sendos referendos en 2005. La forma de proceder en estos momentos es controvertida, ya que mientras muchos Estados miembro se mantienen firmes en sacar adelante el texto constitucional, otros se apartan del mismo y defienden otras opciones.
Hasta el momento la presidencia alemana no realizó ninguna propuesta sobre una nueva versión del fracasado tratado constitucional. A Portugal le podría caer la responsabilidad de convocar una conferencia de gobierno para negociar sobre el nuevo texto, para lo cual el país pidió un esquema claro.
Cabe recordar que Portugal es uno de los países que no ratificó el anterior tratado, aunque por razones de tiempo, el país aboga por trasladar la mayor cantidad posible del texto original en el nuevo. |