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En esto de las elecciones pasa como en el mundo de la economía. Una cosa son las grandes cifras, tendencias o inversiones, y otra lo cotidiano, lo que afecta de forma directa a los votantes, lo que está a pie de calle. Son muchos aquellos que son de aquí y viven fuera, y también muchos los que son de fuera y viven aquí. Diferente gente en diferentes países, pero todos con una cosa en común: la desinformación en materia de política municipal. Los vascos que viven fuera de Euskal Herria, por razones laborales o académicas, únicamente perciben los grandes temas de interés general. Es decir, si legalizan o no las listas de Batasuna. En definitiva, la elección de voto para las elecciones municipales se hace en base a la información que se tiene acerca de las generales. Lo mismo les sucede a los extranjeros que viven en Euskadi. Todas las referencias que tienen sobre la política en sus países natales se centran en la macropolítica. Es una paradoja que en la era de internet y la tecnología punta, donde uno puede comunicarse con gente que está en Apatamonasterio o en Nueva Zelanda, algo tan relevante como la política se siga haciendo de trazo grueso. Por lo tanto, la información política sigue siendo una labor pendiente para las formaciones. Al menos así lo dicen los vascos que viven fuera de Euskadi. La población pide a los cargos políticos que no se centren en un único tema de debate y que la información que se pone a su alcance sea más específica para cada una de las convocatorias electorales. Por lo tanto, teniendo esta cuestión en mente, ¿quién gana las elecciones en los pueblos, los candidatos a la presidencia del Gobierno o los candidatos a la alcaldía? |