Céline ha estado un poco desconectada de las elecciones municipales de la ciudad donde vive porque en los últimos días ha estado centrada en las presidenciales francesas. "Ahora espero recopilar los programas electorales y me estudiaré las propuestas de los diferentes partidos para San Sebastián".
Opina que las elecciones municipales son las únicas en las que los políticos se centran en las necesidades de los ciudadanos y en las que incluso existe cierta proximidad. Fundamentalmente porque se vota al candidato y no a un partido político, lo que evita que se haga una política más de ideología. "Comparándolo con Francia es muy diferente porque en mi país, incluso en las legislativas, existe una gran proximidad". En cuanto a los temas, en San Sebastián "los políticos lanzan sus ofertas sobre los aspectos que más importan a los ciudadanos, y claro, la vivienda es objetivo prioritario o la solución a los problemas de tráfico, mientras que el medio ambiente queda en un segundo lugar".
"Me gusta la política y me implico -sigue Céline-, porque además me parece una suerte que los extranjeros podamos votar. Vivimos aquí y creo que con nuestro trabajo, nuestros hijos y nuestra propia cultura contribuimos y participamos; por eso me interesa tener la posibilidad de decidir. Respecto a las promesas de los candidatos cree que "en Francia se realiza más un seguimiento de los proyectos mientras que lo que percibo, al menos desde el Estado, es que los candidatos polemizan más con temas ideológicos en los que se deja traslucir la herencia del franquismo. Por otro lado, la política de aquí está influenciada por ETA, para mí es crucial el apoyo que cada partido le da. Yo, de todas formas, me fijo a la hora de votar en las propuestas de los candidatos y en la dedicación que se comprometen a dar a la ciudad", desvela. |