EL alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, juega con ventaja. Con la ventaja de saberse el candidato mejor valorado, lo que le debe cargar a uno mucho las pilas, además de subirle la autoestima. Por si fuera poco, se enfrenta a dos semanas de frenética carrera electoral con la satisfacción del trabajo bien hecho -los ciudadanos respaldan tanto su labor, como la de su equipo de gobierno- y la tranquilidad, o el acicate, de que su partido rozará, a la hora de la verdad, la mayoría absoluta.
Nadie tendrá la certeza hasta que el próximo 27 de mayo se abran las urnas, pero todo apunta a que el PNV ganará con holgura las elecciones municipales en Bilbao. De hecho, según una encuesta sobre intención de voto realizada por la empresa Quor para DEIA, la formación jeltzale obtendrá trece concejales, lo que le permitiría gobernar incluso en solitario de no aliarse el resto de fuerzas en su contra, una opción poco probable.
La comodidad de la mayoría absoluta la podría disfrutar el PNV si reeditara su pacto de gobierno con EB-Aralar, formación que concurre a estos comicios junto con Aralar. La coalición de izquierdas, según se estima en el citado sondeo, lograría tres concejales que, sumados a los trece del PNV, ocuparían los dieciséis escaños necesarios para gobernar con desahogo.
De ratificarse los resultados de este estudio tras el recuento de votos, el candidato del PP, Antonio Basagoiti, no tendrá muchos motivos para brindar la noche electoral. No en vano perdería 4,4 puntos y con ellos dos de sus ocho concejales. Además, se vería obligado a ceder su puesto de segunda fuerza más votada en Bilbao al PSE-EE, quien obtendría siete ediles, dos más que en los pasados comicios.
A pesar de que, según han manifestado públicamente, las diferencias entre los socialistas y los populares actualmente son "insalvables", de sumar sus fuerzas conseguirían 13 representantes, los mismos que el PNV. Es decir, que también necesitarían a EB-Aralar como socio de gobierno para poder obtener, sumando sus tres concejales, los 16 que les darían la mayoría absoluta y les permitirían hacerse con el sillón del alcalde. No obstante, parece difícil que, de poder elegir, la coalición de izquierdas cambie al PNV por el PP como socio de gobierno.
Al igual que el candidato del PP, el de EA, Jon Aritz Bengoetxea, tampoco estará el próximo día 27 para muchas celebraciones. A tenor de los resultados de la encuesta, su formación pasaría de los dos concejales que obtuvo en las elecciones municipales de 2003 -en las que se presentó en coalición con el PNV- a no tener ningún edil sentado en el salón de plenos del Ayuntamiento de Bilbao.
alta participación Sólo los electores saben a ciencia cierta qué les mueve a hacer un parón en una jornada dominical -reservada a la familia, los amigos, el deporte o el aperitivo- para acercarse a depositar su voto en la urna. Pero puestos a especular, en el sondeo realizado para DEIA se apunta a "la negociación con ETA y el enrarecido ambiente político fruto de la actitud opositora del PP" como dos de las razones por las que en estos comicios se movilizarán un mayor número de ciudadanos.
Con los datos en la mano, tras realizar 700 entrevistas telefónicas a otros tantos bilbainos con derecho a voto, el estudio cifra la participación electoral el próximo 27 de mayo en un 78,3%, diez puntos por encima de la registrada en las municipales de 2003.
La estimación realizada por distritos revela que la participación electoral será mayor -de entre el 80 y el 84%- en Deusto, Uribarri y Begoña, mientras que en Basurto-Zorroza y Rekalde rondará el 78%. Les seguirán en la lista Ibaiondo, con un 76,4%, y Abando, con un 74,4%, siendo Otxarkoaga-Txurdinaga el distrito de Bilbao donde la movilización del electorado será menor, aunque alcanzará la nada desdeñable cifra de 73,3%.
la oposición suspende A la espera de que la nota sea oficial, los bilbainos encuestados otorgan sendos suspensos a la labor realizada en el Ayuntamiento de Bilbao por los partidos de la oposición. Al PSE-EE le faltan cuatro décimas para llegar a un cinco raspado y el PP apenas obtiene 3,93 puntos sobre 10, la peor calificación.
Frente a estas malas notas destacan los buenos resultados obtenidos por el alcalde Iñaki Azkuna, cuyo trabajo es valorado por la ciudadanía con un 6,36. Su equipo de gobierno también logra una buena calificación, en concreto un 6, por su gestión al frente del Consistorio.
Puestos a desgranar la labor del máximo mandatario bilbaino y sus socios de gobierno, los ciudadanos destacan, como lo más positivo, la gestión del equipo de concejales y la transparencia en la gestión, aspectos puntuados con un 5,94 y un 5,64 respectivamente.
Aunque reciben menor calificación, los bilbainos también aprueban la forma en que el alcalde y su equipo han tratado sus discrepancias con la oposición y con otras instituciones, así como su aceptación de la participación ciudadana en el Ayuntamiento.
Azkuna es el candidato mejor valorado
Todo apunta a que Iñaki Azkuna seguirá asistiendo a los plenos del Ayuntamiento de Bilbao sentado en el sillón de alcalde, pero, aunque no fuera así, nadie podría negarle que es el candidato más conocido y mejor valorado. Prácticamente el 100% de los bilbainos entrevistados para DEIA sabe que Azkuna es el candidato del PNV, mientras que al del PP, Antonio Basagoiti, le conoce el 61,3%. Les siguen en la lista el socialista Txema Oleaga, con un 55,2%, y la candidata de EB-Aralar, Julia Madrazo, con un 51,9%, siendo Jon Aritz Bengoetxea, de EA, el gran desconocido, ya que sólo le menciona un 30,3% de los encuestados. Además de ser el que mayor notoriedad pública tiene, el alcalde de Bilbao también lidera el ranking de los candidatos mejor valorados, con una calificación de 6,57 sobre 10. A más de un punto de distancia, con un 5,17, se sitúa Oleaga, el único que, junto con Azkuna, obtiene el aprobado. Quizá porque son los menos conocidos, la ciudadanía suspende con un 4,26 y un 3,90, respectivamente, a Madrazo y Bengoetxea, si bien ese argumento no sirve para Basagoiti, quien tiene bastante notoriedad pública, pero apenas logra un 3,84. >A.R. |