donostia. El Sindicato Médico de Euskadi (SME) convocará una jornada de huelga el 8 de junio para los sanitarios facultativos en todos los hospitales y centros de salud públicos de la Comunidad Autónoma Vasca. Con el paro, que afectaría a casi 6.000 profesionales adjuntos y de atención primaria, pretenden reclamar mejoras laborales y se suman así al conflicto que enfrenta a Osakidetza con el colectivo de Médicos Internos Residentes (MIR), en huelga parcial desde el pasado día 4.
Por su parte, horas después de que el SME hiciera pública la convocatoria de huelga, el Servicio Vasco de Salud anunció que reunirá a la Mesa Sectorial el próximo 6 de junio, es decir, dos días antes de la jornada de protesta con el fin de evitar la protesta. En una nota, Osakidetza mostró su disposición para tratar "cuantos asuntos preocupan a los sindicatos, proponer soluciones y pactar los acuerdos que sean posibles para ser aplicados de manera progresiva".
El SME, la central mayoritaria en el colectivo de médicos, denuncia que ha decidido recurrir a la huelga ante "la imposibilidad" de llegar a ningún acuerdo con los responsables de Sanidad. Además, achaca que su situación laboral esté empeorando a la falta de profesionales. El representante del sindicato en Gipuzkoa, Agustín Gutiérrez, explica que, por ejemplo, a partir de los 55 años los médicos pueden demandar que se les exima de completar guardias por cuestiones de edad y que Osakidetza cada vez rechaza más solicitudes "porque no hay gente suficiente".
La huelga de los MIR, que sólo trabajan de 8.00 a 15.00 horas, ha agravado la situación estas últimas semanas, ya que los adjuntos están doblando guardias y personal de 60 años que no las hacía desde hace tiempo está teniendo que volver a cubrirlas para garantizar el servicio de Urgencias. A largo plazo, sin embargo, Gutiérrez explica que la ausencia de residentes afectará de manera progresiva a los servicios de planta en los hospitales vascos: "Después de 24 horas de guardia los adjuntos tienen derecho a librar, por lo que no podrán cumplir con su trabajo programado en planta para el día siguiente".
"esquirolaje" Por su lado, el conflicto de los MIR lejos de amainar se encona. La asociación que agrupa a este colectivo, Amireus, denunció ayer ante los servicios de Trabajo del Gobierno vasco y de la Delegación del Gobierno central los casos de "esquirolaje" y presiones que afirman que están recibiendo algunos de los residentes que secundan los paros. En un escrito, denunciaron también que Osakidetza está recurriendo a adjuntos para cubrir las guardias que no hacen los MIR e, incluso, a personal ajeno a la plantilla habitual.
Concretamente, detallan que algunos residentes están siendo presionados con no ser contratados en su departamento cuando culminen su formación por el hecho de secundar la huelga, y que a otros se les están negando permisos para asistir a asambleas. Uno de los representante de Amireus, Santiago Tormo, insistió ayer en que no "entienden" la reacción de Sanidad y declaró que ellos siguen dispuestos a negociar con Osakidetza y, en ese sentido, el hecho de que los médicos adjuntos también hayan convocado una jornada de huelga demuestra que "la mala situación laboral no es exclusiva de los MIR". |