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El recinto fue inaugurado ayer con la asistencia de representantes de distintas instituciones. Foto: I.A. |
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La residencia Calzada amplía su oferta con un edificio para 110 personas
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De esta manera se adecua a las normas establecidas por el Gobierno vasco y ofrece un servicio de calidad.
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Iñigo Alberdi
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Gernika-Lumo. La centenaria residencia Calzada inauguró ayer de manera oficial las nuevas instalaciones tras más de un año de obras de adecuación. El nuevo edificio está adosado a la antigua residencia y consta de cuatro plantas, más cubierta y sótano, para un total de 8.960,24 metros cuadrados. Esta distribución ha permitido pasar de 67 plazas para los mayores hasta las 110, repartidas en 91 habitaciones, 21 de ellas dobles.
Además de los aposentos, las instalaciones disponen de salas de estar, locutorios, salas de televisión, baños geriátricos, comedores y terrazas. Por otro lado, también acoge los servicios de cocina y lavandería, bien diferenciados del resto de las estancias. La planta del sótano dispone de equipación para rehabilitaciones a través de reflexoterapia, gimnasia, salas de informática, además de salas de actividades, terapia ocupacional y un local para servicios de odontología. El edificio dispone de dos ascensores para facilitar la accesibilidad de los usuarios.
La reforma comenzó hace algo más de un año motivada por la norma establecida por el Gobierno vasco que obligaba a que antes de junio de 2008 se adecuara el recinto a las condiciones necesarias para acoger un servicio de este tipo. Según explicó el delegado general de la Junta del Patronato de la Residencia, Sergio Villa, "es de agradecer el hecho de que hayamos podido adelantar la conclusión de los trabajos un año con respecto a los plazos previstos, teniendo en cuenta que se han tenido que realizar mientras el servicio estaba en funcionamiento".
Las obras han tenido un coste total de 7.628.000 euros, y para hacerle frente la entidad ha dispuesto de diferentes ayudas de varias instituciones, como el Ayuntamiento de Gernika-Lumo. Su alcalde, Miguel Ángel Aranaz, se limitó a "agradecer la labor a todos los organismos colaboradores" y sobre todo a los trabajadores a los que animó "a seguir en su labor de la misma manera".
El diputado foral de Acción Social, Juan Mati Aburto, respondió a la gratitud indicando que "no tenéis nada que agradecernos, ya que cada vez que hay un problema es nuestra labor remangarnos y arreglarlo", indicó. |
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