bilbao. El serial que vienen protagonizando desde hace varias semanas el colegio La Pureza de María de Bilbao y el Club Arkitze, que arrienda desde hace tres décadas los bajos del centro académico, dio ayer un giro inesperado. Una comisión de socios ajena a la junta rectora de la sociedad deportiva presentó a los representantes de la congregación una propuesta "interesante", según indicó el abogado de las religiosas, José María del Valle, para evitar la salida del club de las instalaciones de La Pureza, que debería producirse el próximo 31 de mayo.
"Hemos estado con gente diferente, dialogante y que reconoce los fallos que se han hecho. Vamos a estudiar su propuesta, pero nos tienen que acreditar que representan a los socios", señaló Del Valle, tras garantizar que las mil familias que utilizan este centro deportivo de carácter privado y los empleados del mismo "no se van a quedar en la calle".
El principal motivo para que las religiosas hayan roto el acuerdo ha sido un informe técnico elaborado por una ingeniería que alerta de anomalías en la conservación del equipamiento (sobre todo en la piscina). "El contrato especifica que el mantenimiento de las instalaciones corre a cargo del Club Arkitze y hacen falta unos 800.000 euros para arreglar todo. No podíamos mirar a otro lado con problemas como las fugas de agua o las humedades", matizó el abogado de la congregación religiosa, que reiteró que "no se ha hecho un buen uso del dinero recaudado por las cuotas que pagan las familias (la entrada a fondo perdido para un nuevo socio es de 1.500 euros y las cuotas mensuales superan los 35 euros)".
retomar el diálogo Tras varios meses de negociaciones entre el colegio La Pureza y los representantes de la asociación deportiva, el diálogo se rompió a finales de abril, momento en el que algunos socios del club decidieron formar una comisión para intentar encauzar el problema. Ahora, la pelota está en el tejado de la congregación religiosa, que analizará "concienzudamente" la oferta recibida ayer.
Por otra parte, los representantes del colegio aprovecharon su visita de ayer a Bilbao para reunirse con técnicos del área de Salud del Ayuntamiento, para calibrar las deficiencias de la piscina que se asienta en los bajos del centro académico y que desde hace años vienen utilizando los socios de Arkitze. |