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Elsa Pacheco, Marisa Bernardo, E. Zorrilla y J. Canivell. Foto: Z. Alkorta |
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El callejón de las botxerías
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La calle de las mil y una noches
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La demostración gastronómica de alta escuela organizada por Marina Diseño y Gaggenau, de la mano de escuela de cocina Telva y la fastuosa exposición de zafiros, diamantes negros y amatistas entre otras piedras preciosas en la joyería Tous, bañaron de lujo la tarde de ayer
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Jon Mujika
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No es ésta una historia de cartón piedra sino de piedras preciosas, tan reales que su sola contemplación provoca escalofríos. Tampoco habla de una cena de taberna sino de alta escuela gastronómica, con brochetas de solomillo con salsa de mostaza antigua o costrini de mozzarella y tomate seco al aceite de oliva virgen extra. Quiere decirse que Bilbao se entregó ayer al lujo desenfrenado, a un frenesí de diamantes negros, zafiros y amatistas que relucen como el sol en los escaparates de la joyería Tous, enclavada en la calle Máximo Agirre, la misma que también acoge la tienda de decoración de Marina Diseño, ayer convertida en un laboratorio gastronómico de la mano de Beatriz Meza, maestra de la Escuela de cocina Telva, quien realizó una exhibición a los mandos de Gaggenau, una cocina con trazos de nave espacial. Puede decirse que, por unas horas, fue la calle de las mil y una noches, una avenida de cuento de hadas.
A la cita con esta demostración acudieron Ramón Anasagasti, Alejandro Peláez, el arquitecto Iñaki Aurrekoetxea, quien exhibió, si es que se puede decir así, todas sus dotes (culinarias, por supuesto...), el grupo de Marina Diseño compuesto por María Loizaga, Ágata Rocillo y Sandra Romera, Iñaki Aparisi, Toño Foraster, junto a su hijo Bruno, Itziar Oloabarria, Danel Orueta y Zuriñe Gómez, Asier Shaker, Idoia Olabarri, Txema Alaña y Aurora Ramos y un buen número de invitados que se regodearon con una cena de veinticuatro quilates.
La misma talla, que como todos ustedes saben es la predilecta de los admiradores de las pasarelas de diamantes, muestra los diamantes exhibidos, desde ayer y hasta el próximo 24 de mayo, en la joyería Tous. Con Jorge Canivell como refinado maestro de ceremonias, las resplandecientes joyas diseñadas por Rosa Oriol lucieron en todo su esplendor. Fue maña de la organización lograr que su brillo no eclipsase la luz de la colección Butterfly, que también vio la luz en la jornada de ayer.
"La joyería se ha ruborizado; la ha mirado un comunista..." El viejo Ramón Gómez de la Serna jugó con esa figura contradictoria que ayer no se revivió. A la cita acudieron Carmen Ornilla, acompañada por su madre, Carmen Olabarria, Juan Manuel Vergel, Elsa Pacheco, Iratxe Beato, Marisa Bernardo, Elisabeth Zorrilla, Jaime Ortega, José María Iriondo, Rosa Igartua, Inés García y un grupo reseñable de clientes asiduos de la tienda.
Puso el broche a una tarde vestida con los chales de la elegancia la buena mano de Aitor Elizegi en el Palacio Euskalduna, donde exhibió todo el poder de su sabia mano para la cocina. Fue, como ven, la de ayer una de esas tardes escritas con la elegante caligrafía de un amanuense de monasterio; una tarde para leersela por completo. |
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