|
|
|
copa de la uefa resaca de la final
|
|
El Espanyol hace historia pese a perder
|
|
se convierte en el único subcampeón que acaba invicto en los 15 partidos que ha disputado.
|
 |
|
Javier Giraldo
|
 |
glasgow. El Espanyol de Ernesto Valverde, subcampeón de la Copa de la UEFA tras perder la final en la tanda de penaltis ante el Sevilla, hizo historia al convertirse en el primer equipo que cierra la competición sin perder un sólo partido, pero sin llevarse el título.
Elogiado por los comentaristas como un digno subcampeón, al Espanyol le cabe el consuelo de haber completado un torneo casi perfecto, con once victorias y cuatro empates, uno de ellos en la final. En total, cuenta 34 goles a favor y once en contra, los mejores números de la competición. Walter Pandiani acabó además como pichichi del torneo, con once tantos.
El caso del Espanyol es único en la historia de la Copa de la UEFA, llamada de Ferias hasta 1971. Hasta ahora, ningún equipo había completado el torneo invicto y sin ganar la Copa, aunque las finales se disputaron a doble partido desde 1955, cuando la UEFA decidió crear la competición, hasta 1998, cuando se disputó en París la primera final a partido único entre el Inter de Milán y el Lazio.
En su intento de disolver su deuda de hace 19 años, el equipo de Ernesto Valverde (jugador en aquella UEFA de 1988) puso todo su empeño en la competición: eliminó en la previa al Artmedia (2-2 en Bratislava, 3-1 en Barcelona) y completó una excelente fase de grupos, en la que ganó todos sus partidos. Al Sparta de Praga (0-2), Zulte (6-2), Ajax (0-2) y Austria de Viena (1-0).
Ya en dieciseisavos de final, el Espanyol se deshizo del Livorno italiano tras jugar la ida a puerta cerrada (1-2) y completar la vuelta en Montjuïc (2-0). En octavos de final, el rival fue el Maccabi Haifa: 0-0 en Israel y un cómodo 4-0 en Barcelona. El equipo catalán encontró sus rivales más duros en los cuartos de final y en las semifinales. Eliminó con sufrimiento a un ex campeón de Europa, el Benfica, tras ganar 3-2 en Montjuïc y empatar sin goles en Lisboa, en un partido recordado por la extraordinaria actuación del portero Gorka.
También tuvo que jugar el partido de vuelta fuera de casa en la ronda de semifinales: tras derrotar claramente al Werder Bremen en la ida (3-0), el Espanyol sufrió para mantener el resultado en Alemania, aunque acabó ganando (1-2). En la final tampoco perdió, pero los penaltis volvieron a ser fatídicos. |
|