bilbao. Los sindicatos europeos se han planteado modificar su estrategia y comenzar a exigir unas mejoras salariales que se adecuen al momento de bonanza que vive el continente después de varios años de admitir la congelación para combatir la crisis. Esta reivindicación será una de las cuestiones centrales del XI Congreso de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), que reunirá en Sevilla a un millar de delegados de 81 organizaciones afiliadas a partir del próximo lunes.
El lema de la cita, A la ofensiva por una Europa social, solidaria y sostenible, ilustra los objetivos que persigue el movimiento sindical europeo en esta cita. El secretario general del CES, el británico John Monks -que aspira a la reelección por otros cuatro años-, afirmó ayer que ha llegado el momento de pasar de "la defensiva a la ofensiva".
El líder sindical, que compareció en Madrid junto a José María Fidalgo (CC.OO.) y Cándido Méndez (UGT), manifestó que Europa ha estado en los últimos cuatro años "a la defensiva", pasando por problemas relacionados con el desempleo y el Tratado Constitucional, ahora bloqueado.
Pasar "a la ofensiva" implica, a su juicio, animar a los trabajadores a luchar por subidas salariales. "Europa necesita una subida salarial y en Sevilla nos pondremos a la ofensiva con este objetivo", declaró Monks, que señaló en países como Francia, Italia, Alemania y Reino Unido los sueldos llevan congelados desde hace cinco años.
Sindicalismo vasco Méndez, elegido hace cuatro años en Praga para ocupar el cargo. El puesto pasará ahora a manos de una mujer, Wanja Lundby-Wein, integrante del sindicato sueco LO. El sindicalismo vasco estará representado por una representación de ELA liderada por José Elorrieta, así como por los secretarios de CC.OO. y UGT, Josu Onaindi y Dámaso Casado.
La central nacionalista explicó ayer que en la idea de pasar "a la ofensiva" implica oponerse a las políticas tendentes a desregular las relaciones laborales -como el sistema flexicurity-, "impulsadas por las instituciones europeas". |