bilbao. El Sindicato Médico de Euskadi anunció ayer que se avecina el "mayor conflicto de la historia de Osakidetza". Sus portavoces, Kepa Urigoitia y Agustín Gutiérrez, auguraron un colapso sanitario "después del verano y antes de Navidad". Creen que la mesa sectorial del próximo 6 de junio no arreglará la situación de médicos y facultativos, sobre todo, en el caso de los médicos de familia.
Al paro están convocados entre 5.000 y 6.000 médicos, toda los doctores del servicio sanitario vasco. Gutiérrez aseguró que este colectivo atraviesa una situación de "cabreo generalizado" después de dos años esperando que culminen las negociaciones con la nueva dirección de Osakidetza. Los asuntos "más significativos" que necesitan una reforma, a juicio del SME, son la carrera profesional, "aprobada sin consenso y por decretazo"; las condiciones de trabajo en la atención primaria; las guardias; la pérdida salarial del 15% desde 1992; las plantillas hospitalarias (cortas y envejecidas, según el sindicato); las condiciones de trabajo de los MIR, y la supresión del trato discriminatorio por exclusividad (en el servicio público y privado).
Sobre el precio que cobran las horas extras los médicos, el SME indicó que a 14,83 euros, "cuando Catalunya las paga a 23 euros. En comparación con el resto de comunidades, estamos a la cola".
En cuanto a la problemática relacionada con los médicos de cabecera, Juan Carlos Blázquez y Concha Puertas, miembros del SME, explicaron que "en algunos centros las listas de espera pueden llegar a los 3 ó 4 días". Además de la falta de recursos de personal, recalcan que el mayor problema es la "burocratización" de su tarea. "Nos pasamos casi toda la consulta de cara al ordenador, introduciendo datos y sin explorar al paciente. El programa informático depende de un solo servidor ubicado en Gasteiz, que se cae y cuelga constantemente".
Además de atender a "unos 45 pacientes citados y a los urgentes", estos dos médicos de cabecera critican que ahora deben incorporar pacientes hospitalarios derivados de programas como el de anticoagulación (los que toman sintron). "El médico nunca ha estado tan desmotivado como ahora. Incluso se nos está denegando asistir a congresos por falta de personal", concluyó Puertas. >g.f.
bilbao. Osakidetza expresó ayer a través de su directora general, Gloria Quesada, su confianza en la desconvocatoria de huelga general a la que están llamados 6.000 médicos para el viernes 8 de junio. Quesada espera que los sindicatos desconvoquen el paro tras reunirse en la mesa sectorial del 6 de junio convocada por Osakidetza, "donde se abordarán todas las necesidades de la plantilla que planteen los agentes sociales".
Quesada reconoció que, "de momento, puede haber cuestiones que nos separen, pero confío en que nos acercaremos". Aseguró que, al margen de las mesas sectoriales, que no se han podido convocar hasta ahora porque en Osakidetza "seguíamos trabajando" en ellas, el servicio de salud vasco ha mantenido contactos con los agentes con el objetivo de "atender las reclamaciones sindicales".
Precisó que "algunas reivindicaciones se podrán abordar en tiempos y cuantías no sólo para lo médicos, sino para el resto del personal". El próximo 6 de junio, Quesada intentará "llegar a consensos estables y, desde luego, sostenibles para la sanidad pública". En cuanto al estado de "cabreo generalizado" al que se refirieron varios miembros del Sindicato Médico de Euskadi, la directora de Osakidetza, indicó que el "nivel de enojo es subjetivo". "No somos los primeros en nivel retributivo, pero eso no es un nivel que mida el enojo y, a pesar del encarecimiento del servicio, seguimos atendiendo las reclamaciones sindicales de los médicos y facultativos. Quizá algunas opiniones sean excesivamente dramáticas. La población sabe que Osakidetza sigue siendo de las mejores".
A Quesada la convocatoria de huelga del 6 de junio le pareció "precipitada" y realizada "para dar más velocidad a las negociaciones".
Sobre dicho paro, convocado inicialmente por el Sindicato Médico de Euskadi, Comisiones Obreras manifestó por su parte que "no es descartable que se haga extensible al resto de categorías profesionales sanitarias" y puntualizó que "la situación de descontento es generalizada dentro del conjunto de la plantilla de Osakidetza". >g.f. |